Pese a las altas coberturas vacunales, se ha observado un reciente incremento de la incidencia de tosferina. El objetivo del estudio fue describir su patrón epidemiológico entre 2012-2024 en la Comunidad de Madrid.
MétodosEstudio observacional descriptivo de base poblacional de los casos de tosferina declarados a la Red de Vigilancia Epidemiológica de la Comunidad de Madrid. Se estimó la incidencia acumulada por 100.000 hab en 2012-2015, 2016-2019, 2020-2022 y 2023-2024, la proporción de hospitalizaciones y la inmunización oportuna.
ResultadosLas incidencias acumuladas para los grupos de edad de 1-4 años, 5-9 años y 10-14 fueron, respectivamente, de 24,4; 16,5 y 15,9 casos por 100.000 hab-año en 2012-2015 y de 40,1; 62,1 y 58,0 casos por 100.000 hab-año en 2023-2024 (última onda epidémica). En menores de un año, la incidencia acumulada fue de 243,6 casos por 100.000 hab-año en 2012-2015 y 160,1 casos por 100.000-hab/año en 2023-2024. Las proporciones de inmunización oportuna fueron de 49,4; 89,2; 85,3; 79,1 y 67,2% en<1,1-4, 5-9, 10-14 y 15-19 años, respectivamente. El intervalo mediano entre la última dosis y el inicio de síntomas fue de 3,4 años. El 52,2% de las madres de casos<4 meses habían sido inmunizadas en el embarazo. Se produjeron 5 fallecimientos en<3 meses con madres no inmunizadas.
DiscusiónAunque la onda epidémica 2023-2024 mostró un marcado aumento de incidencia en niños mayores y adolescentes, se observó una notable disminución en menores de 6 meses. Es necesario consolidar la vacunación en gestantes, asegurar una primovacunación oportuna y evaluar la edad de implementación de la dosis de refuerzo en adolescentes.
Despite high vaccination coverage, a recent increase in pertussis incidence rates has been observed. The objective of the study was to describe epidemiological trends in pertussis between 2012 and 2024 in the Community of Madrid (central Spain).
MethodsPopulation-based observational study of pertussis cases reported to the regional epidemiological surveillance system. The cumulative incidence per 100,000 person-years was estimated for 2012-2015, 2016-2019, 2020-2022 and 2023-2024, as well as the proportion of hospitalizations and timely vaccination.
ResultsThe cumulative incidence for the age groups 1-4 years, 5-9 years, and 10-14 years were, respectively, 24.4, 16.5, and 15.9 cases per 100,000 person-years in 2012-2015 and 40.1, 62.1, and 58.0 cases per 100,000 person-years in 2023-2024. The cumulative incidence in infants aged less than one year was 243.6 cases per 100,000 person-years in 2012-2015 and 160.1 cases per 100,000 person-years in 2023-2024. The proportions of timely vaccination were 49.4, 89.2, 85.3, 79.1, and 67.2% in the<1, 1-4, 5-9, 10-14, and 15-19 years groups, respectively. The median interval between the last vaccination dose and the onset of symptoms was 3.4 years. In the group of infants aged less than 4 months, 52.2% of mothers had been vaccinated during pregnancy. Five deaths occurred among those infants aged less than 3 months whose mothers had not been vaccinated.
DiscussionDespite the increase in pertussis in older children and adolescents during the 2023-2024 epidemic wave, a remarkable decrease was observed in infants aged less than 6 months. It is necessary to consolidate the vaccination program during pregnancy, ensure timely vaccination and evaluate the age at which the booster is given in adolescence.
La tosferina es una enfermedad infecciosa bacteriana altamente transmisible causada por Bordetella pertussis, cuyo único reservorio es el ser humano. Los lactantes menores de 4 meses presentan la mayor vulnerabilidad, con riesgo de complicaciones graves como apnea, neumonía o encefalopatía. Por el contrario, la enfermedad es generalmente leve en adolescentes y adultos, y la tos persistente puede ser su única manifestación, hecho que complica el diagnóstico y facilita la circulación silenciosa del patógeno1. Se ha documentado que los hermanos mayores y los padres son a menudo la principal fuente de infección para los lactantes, con tasas de ataque intrafamiliar que alcanzan entre el 58 y el 100% en niños no vacunados2,3.
A pesar de que la disminución progresiva de la inmunidad inducida por la vacuna es bien conocida4–6, la vacunación sigue siendo la estrategia preventiva más eficaz para controlar la transmisión de la tosferina. La vacunación sistemática frente a la difteria, el tétanos y la tosferina con DTPe (vacuna de células enteras) se implementó en España en 1965 y fue sustituida por la acelular tricomponente (DTPa) a partir de 1998. El número de dosis fue aumentando de 2 a 5 entre 1996-2001. Entre 2011 y 2013, la Comunidad de Madrid (CM) implementó una sexta dosis a los 14 años. Posteriormente, el calendario común de vacunación infantil aprobado en 2016 consolidó el esquema con DTPa a los 2, 4 y 11 meses con una dosis de recuerdo a los 6 años7.
En el año 2016 se incluyó la vacuna durante la gestación, inicialmente en la semana 36, y posteriormente se amplió a las semanas 27-36, con preferencia en las semanas 27-288. Tras la onda epidémica de 2023-2024, la CM incluyó un refuerzo de DTp en enero de 2025 a los 14 años9.
Desde 1996 la CM realiza una vigilancia epidemiológica individualizada de los casos de tosferina, de acuerdo con los protocolos vigentes10.
A pesar de las altas coberturas de vacunación, en los últimos años se ha producido un importante resurgimiento de la tosferina en numerosos países11,12, entre ellos España13,14. Este notable aumento ha sido observado igualmente en la CM.
El objetivo del presente estudio fue describir la evolución del patrón epidemiológico de la tosferina desde 2012 hasta 2024, así como el estado vacunal de los casos y las hospitalizaciones asociadas.
MétodosDiseño, periodo y ámbito de estudioEstudio observacional descriptivo de base poblacional de los casos de tosferina notificados a la Red de Vigilancia Epidemiológica de la CM entre 2012 y 2024. Las definiciones de caso y criterios diagnósticos están descritas en su protocolo de vigilancia10.
VariablesSe incluyeron variables sociodemográficas, de diagnóstico, estado vacunal, complicaciones, hospitalización, fallecimiento y otros datos epidemiológicos relevantes. La información clínica fue verificada mediante encuesta epidemiológica, que pudo ser completada con la consulta de historia clínica electrónica. El estado vacunal fue verificado mediante los registros de vacunación de la CM. Se consideraron las dosis administradas al menos 15 días antes del inicio de síntomas.
Para la estimación de la inmunización oportuna, se tuvieron en cuenta los cambios en los calendarios de vacunación, armonizando la información de acuerdo con requisitos mínimos de vacunación: se consideraron oportunamente inmunizados los niños menores de 2 meses cuyas madres habían sido vacunadas durante el embarazo; entre 2 y 3 meses debían tener al menos una dosis, entre 3 y 11 meses al menos 2 dosis, entre 12 meses y 5 años al menos 3 dosis, y a partir de los 6 años al menos 4 dosis.
Análisis estadísticoSe calculó la incidencia acumulada (IA) en casos por 100.000 habitantes, por grupos de edad en años (<1, 1-4, 5-9, 10-14, 15-19, 20-39, 40-59 y ≥60 años) y en meses para los menores de un año (<2, 2-3, 4-5, 6-7, 8-9 y 10-11 meses). Se tomaron como poblaciones de referencia el padrón municipal entre 2012 y 2021 y el censo continuo entre 2022 y 2024.
Los años de seguimiento se agruparon en 4 periodos basados en los ciclos epidémicos y los cambios en el calendario de vacunación: 2012-2015 (anterior a la introducción de la vacunación en gestantes), 2016-2019 (posterior a la introducción de la vacunación en gestantes, prepandémico), 2020-2022 (pandémico y pospandémico, de baja circulación) y 2023-2024 (última onda epidémica). Las razones de incidencia (RI) con intervalos de confianza del 95% (IC95%) para cada periodo se calcularon mediante regresión de Poisson. El análisis estadístico se realizó en IBM® SPSS® v.26.
ResultadosIncidencia de la enfermedadEntre 2012 y 2024 se notificaron 4.610 casos de tosferina en la CM, con picos epidémicos en 2015 y 2024, y una disminución marcada entre 2020 y 2022. Entre 2012 y 2019 se observó una estacionalidad con aumentos de incidencia entre los meses de mayo y julio. Durante 2020 y 2021 se perdió el patrón estacional. En la última onda epidémica se adelantó el pico a los meses de febrero-abril de 2024 (fig. 1).
Al analizar la IA por grupos de edad en mayores de un año (tabla 1), se observó que entre 2012 y 2015, los grupos de 1-4 años, 5-9 años y 10-14 años presentaron valores de IA más elevados (22,5; 13,2 y 16,2 casos por 100.000 hab-año, respectivamente). En los siguientes años hubo una tendencia general descendente. Durante el periodo 2020-2022 se registraron IA muy bajas en todos los grupos. Durante el periodo 2023-2024, se observó un incremento generalizado de la IA, con valores más elevados en los de 5-9 y 10-14 años (62,1 y 58,0 casos por 100.000 hab-año, respectivamente), seguidos por el grupo de 1-4 años (40,1 casos por 100.000 hab-año). Las RI de la última onda epidémica aumentaron en todos los grupos de edad: RI=1,78 (IC95% 1,50-2,06) en 1-4 años; RI=4,70 (IC95% 4,18-5,23) en 5-9 años; RI=3,58 (IC95% 2,87-4,19) en 10-14 años y RI=8,23 (IC95% 7,22-9,24) en 15-19 años.
Incidencia acumulada y razones de incidencia por grupo de edad para los periodos 2012-2015, 2016-2019, 2020-2022 y 2023-2024, en mayores de un año y menores de un año
| Grupo de edad (años) | IA 2012-2015 | IA 2016-2019 | RI 2016-2019/2012-2015 (IC95%) | IA 2020-2022 | RI 2020-2022/2012-2015 (IC95%) | IA 2023-2024 | RI 2023-2024/2012-2015 (IC95%) | |||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Mayores de un año (edad en años) | ||||||||||
| 1-4 | 22,54 | 24,38 | 1,08 | (0,91-1,25) | 4,19 | 0,19 | (0,10-0,28) | 40,08 | 1,78 | (1,50-2,06) |
| 5-9 | 13,20 | 16,51 | 1,25 | (1,06-1,44) | 1,47 | 0,11 | (0,05-0,16) | 62,07 | 4,70 | (4,18-5,23) |
| 10-14 | 16,20 | 15,93 | 0,98 | (0,79-1,17) | 0,74 | 0,05 | (0,01-0,09) | 58,00 | 3,58 | (2,87-4,19) |
| 15-19 | 1,30 | 2,25 | 1,73 | (1,11-2,36) | 0,48 | 0,37 | (0,17-0,56) | 10,69 | 8,23 | (7,22-9,24) |
| 20-39 | 1,24 | 1,36 | 1,10 | (0,81-1,38) | 0,24 | 0,19 | (0,07-0,32) | 2,02 | 1,63 | (1,03-2,23) |
| 40-59 | 1,19 | 1,85 | 1,55 | (1,29-0,81) | 0,06 | 0,05 | (0,01-0,09) | 3,43 | 2,87 | (1,97-3,67) |
| >60 | 0,55 | 1,14 | 2,08 | (1,93-2,22) | 0,10 | 0,19 | (0,05-0,35) | 2,17 | 3,96 | (3,10-4,80) |
| Menores de un año (edad en meses) | ||||||||||
| 0-1 | 466,78 | 191,75 | 0,41 | (0,15-0,67) | 23,13 | 0,05 | (0,01-0,10) | 171,91 | 0,37 | (0,14-0,57) |
| 2-3 | 607,27 | 211,67 | 0,35 | (0,10-0,59) | 26,98 | 0,04 | (0,01-0,08) | 260,83 | 0,43 | (0,22-0,65) |
| 4-5 | 226,59 | 164,36 | 0,73 | (0,53-0,94) | 3,85 | 0,03 | (0,01-0,07) | 136,34 | 0,60 | (0,42-0,81) |
| 6-7 | 83,84 | 109,57 | 1,31 | (0,87-1,74) | 11,56 | 0,14 | (0,06-0,26) | 88,92 | 1,06 | (0,77-1,35) |
| 8-9 | 33,99 | 72,22 | 2,12 | (1,69-2,49) | 7,71 | 0,23 | (0,17-0,56) | 171,91 | 5,06 | (3,68-6,43) |
| 10-11 | 43,05 | 92,14 | 2,14 | (1,62-2,53) | 7,71 | 0,18 | (0,07-0,32) | 130,42 | 3,03 | (3,01-4,90) |
Casos de tosferina notificados a la Red de Vigilancia Epidemiológica de la Comunidad de Madrid. Años 2012-2024.
IA: incidencia acumulada por 100.000 habitantes; IC95%: intervalo de confianza del 95%; RI: razón de incidencias respecto al periodo 2012-2015.
Los casos menores de un año (tabla 1) presentaron incidencias muy superiores al resto de los grupos etarios durante toda la serie. Al analizar las incidencias en función de la edad en meses, se observó una mayor IA en los lactantes menores de 4 meses en el periodo 2012-2015, apreciándose muy alta incidencia, de 466,8 y 607,3 casos por 100.000 hab-año en los grupos de menores de 2 meses y de 2 a 3 meses, respectivamente. A partir del 2016 se registró una disminución notable de la incidencia en todos los grupos, manteniéndose en valores bajos hasta 2022. En el periodo 2023-2024 se observó un aumento en todos los grupos, pero manteniéndose por debajo de las incidencias de la onda epidémica 2012-2015, especialmente en menores de 4 meses, con una IA de 171,9 y 260,8 casos por 100.000 hab-año en los grupos de menores de 2 meses y de 2 a 3 meses, respectivamente.
Las RI fueron inferiores a uno para los menores de 6 meses tanto en el periodo 2016-2019 como en el periodo 2023-2024 respecto a 2012-2015, y superiores a uno para los mayores de 6 meses. En la última onda epidémica, los menores de 2 meses presentaron una RI de 0,37 (IC95% 0,14-0,57) respecto a 2012-2015. Esta fue de 0,43 (IC95% 0,22-0,65) y 0,60 (IC95% 0,42-0,81) para los de 2-3 meses y de 4-5 meses, respectivamente. Sin embargo, la RI ascendió en este periodo a 5,06 (IC95% 3,68-6,43) en los de 8-9 meses.
Estado vacunal de los casosGlobalmente, el 49,4% de los casos menores de un año estaban oportunamente inmunizados. Estos porcentajes ascendieron al 89,2% en los casos de 1-4 años, 85,3% en los casos de 5-9 años, 79,1% en los casos de 10-14 años y 67,2% en los casos de 15-19 años (tabla 2).
Proporción de casos oportunamente inmunizados por grupos de edad (en años y meses) por periodos
| 2012-2015 | 2016-2019 | 2020-2022 | 2023-2024 | |
|---|---|---|---|---|
| Menores de un año (edad en meses) | n (%) | n (%) | n (%) | n (%) |
| 0-1a | 206 (0,0) | 77 (55,8) | 6 (66,6) | 29 (62,1) |
| 2-3 | 268 (45,9) | 85 (61,2) | 7 (42,9) | 44 (59,1) |
| 4-5 | 100 (34,0) | 66 (48,5) | 1 (0,0) | 23 (30,4) |
| 6-7 | 37 (86,5) | 44 (77,3) | 3 (66,7) | 15 (73,3) |
| 8-9 | 15 (73,3) | 29 (89,7) | 2 (100) | 29 (89,7) |
| 10-11 | 19 (89,5) | 37 (100) | 2 (100) | 22 (90,9) |
| Mayores de un año (edad en años) | n (%) | n (%) | n (%) | n (%) |
| 1-4 | 259 (89,6) | 256 (83,6) | 30 (80,0) | 173 (93,1) |
| 5-9 | 184 (82,6) | 234 (89,9) | 15 (80,0) | 408 (83,1) |
| 10-14 | 201 (61,7) | 217 (69,1) | 8 (100) | 425 (93,9) |
| 15-19 | 15 (26,7) | 28 (57,1) | 5 (80,0) | 80 (77,5) |
Casos de tosferina notificados a la Red de Vigilancia Epidemiológica de la Comunidad de Madrid. Años 2012-2024.
n: número total de casos notificados por grupo de edad; %: proporción de casos oportunamente inmunizados.
Una proporción creciente de casos menores de 2 meses habían recibido inmunización materna (55,8% entre 2016-2019; 66,6% en 2020-2022, y 62,1% entre 2023-2024). La proporción de lactantes de 4-6 meses oportunamente inmunizados fue más baja (entre 30,4 y 48%). Los lactantes entre 6-11 meses presentaron proporciones más elevadas de inmunización oportuna, alcanzando el 100% en varios años.
En los grupos de mayor edad, las proporciones de casos oportunamente inmunizados oscilaron entre el 80 y el 93% para los niños de 1-4 años y de 5-9 años. Sin embargo, la proporción de casos oportunamente inmunizados de 10-14 años fue menor del 70% antes de 2019 y mayor del 90% después. Entre 15-19 años, la proporción fue baja (26,7%) en el periodo 2012-2015, aumentó a 57,1% en el periodo 2016-2019 y se acercó al 80% en los periodos posteriores (tabla 2). La mediana de tiempo transcurrido entre la última dosis y la aparición del caso fue de 41 meses (3,4 años), con un rango intercuartílico entre 7 y 70 meses (5,8 años).
De los 257 casos menores de 4 meses notificados desde que se instauró la vacunación en embarazadas en 2016, 134 madres habían sido vacunadas durante el embarazo (52,2%), 112 madres no habían sido vacunadas (43,6%), y para los 11 restantes (4,3%) el estado vacunal de la madre fue desconocido. Entre las mujeres vacunadas en 2016, la mayor proporción recibieron la vacuna después de la semana 36. Entre el 2019 y el 2022 hubo una mayor proporción de madres que recibieron la dosis entre las semanas 32 y 36. En los años 2023 y 2024, en su mayoría recibieron la dosis antes de la semana 32. La proporción de madres no vacunadas o con estado vacunal desconocido fue disminuyendo, pasando de casi el 70% en 2016 al 30% en 2024 (fig. 2).
Entre los 134 casos menores de 4 meses cuyas madres habían sido vacunadas durante el embarazo, se identificaron varios factores de riesgo. Concretamente, 16 casos (11,9%) habían presentado prematuridad, un caso (0,7%) gran prematuridad y 12 casos (9,0%) bajo peso al nacer. No se encontró constancia de otras complicaciones importantes al nacimiento.
LetalidadSe notificaron 5 defunciones por tosferina (en 2015, 2017, 2020, 2023 y 2024), todas ellas en menores de 3 meses. Cuatro casos eran bebés a término sin enfermedades subyacentes y un caso presentaba gran prematuridad. En ninguno de los casos las madres habían recibido la vacunación frente a la tosferina. Dos de los lactantes habían recibido una única dosis de vacuna, 5 días y 19 días antes del inicio de síntomas (este último fue el caso prematuro).
Las presentaciones clínicas incluyeron cuadros graves con complicaciones como apnea, neumonía, hipertensión pulmonar, sepsis y fracaso multiorgánico. Para 2 de los casos se documentó coinfección viral (rinovirus y/o coronavirus estacional) y en otro caso una coinfección por Pseudomonas aeruginosa.
Casos de tosferina hospitalizadosLos menores de un año concentraron el mayor porcentaje de hospitalizaciones, especialmente en 2022 y 2023, donde el 75,0 y el 66,7% fueron hospitalizados, respectivamente. También se observaron porcentajes relativamente altos de hospitalización en mayores de 60 años entre 2017 y 2020 (entre 20 y 60%), así como en 2023 (17,7%) (tabla 3).
Proporción de casos hospitalizados por año y grupo de edad
| Año | <1 año (%) | 1-4 años (%) | 5-9 años (%) | 10-14 años (%) | 15-19 años (%) | 20-39 años (%) | 40-59 años (%) | 60 años y más (%) |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 2016 | 54,5 | 2,6 | 3,5 | 1,1 | 0,0 | 0,0 | 3,1 | 11,5 |
| 2017 | 52,6 | 8,6 | 1,9 | 2,8 | 25,0 | 3,6 | 7,1 | 20,0 |
| 2018 | 38,9 | 7,2 | 0,0 | 1,8 | 0,0 | 0,0 | 4,7 | 19,2 |
| 2019 | 31,1 | 1,7 | 0,0 | 0,0 | 7,7 | 0,0 | 4,3 | 20,0 |
| 2020 | 53,8 | 0,0 | 0,0 | 0,0 | 0,0 | 0,0 | 0,0 | 60,0 |
| 2021 | 50,0 | 25,0 | 0,0 | 0,0 | 0,0 | 0,0 | 0,0 | 0,0 |
| 2022 | 75,0 | 66,7 | 33,3 | 0,0 | 0,0 | 0,0 | 0,0 | 0,0 |
| 2023 | 66,7 | 14,3 | 10,6 | 0,0 | 6,7 | 0,0 | 5,0 | 33,3 |
| 2024 | 40,9 | 4,3 | 1,9 | 1,6 | 4,6 | 1,6 | 6,9 | 17,7 |
Casos de tosferina notificados a la Red de Vigilancia Epidemiológica de la Comunidad de Madrid. Años 2016-2024.
El 55,1% de los casos hospitalizados menores de un año en 2023-2024 estaban oportunamente inmunizados, lo que representó un incremento respecto al periodo 2020-2022 (36,3%) y 2016-2019 (52,2%). En el grupo de 1-4 años y de 5-9 años estas proporciones oscilaron entre 75-100%. En el grupo de 10-14 años la proporción fue del 100% en el periodo 2016-2019 y del 50% en el periodo 2023-2024. En adolescentes de 15-19 años estas proporciones se mantuvieron por encima del 75% (tabla 4).
Número y proporción de casos hospitalizados oportunamente inmunizados por grupo de edad (en años) y año de aparición del caso (%)
| Edad en años | 2016-2019 | 2020-2022 | 2023-2024 |
|---|---|---|---|
| n (%) | n (%) | n (%) | |
| 0-1 | 161 (52,2) | 11 (36,3) | 76 (55,1) |
| 1-4 | 13 (76,9) | 4 (100) | 11 (81,8) |
| 5-9 | 4 (100) | 1 (100) | 12 (75) |
| 10-14 | 2 (100) | 0 (0) | 6 (50,0) |
| 15-19 | 2 (100) | 0 (0) | 4 (75,0) |
Casos de tosferina notificados a la Red de Vigilancia Epidemiológica de la Comunidad de Madrid. Años 2016-2024.
n: número total de casos hospitalizados por grupo de edad; %: proporción de casos hospitalizados oportunamente inmunizados.
La tosferina sigue circulando en nuestra población, como se refleja en su patrón estacional y evolución en picos epidémicos, con especial intensidad en la temporada 2023-2024. Estos resultados concuerdan con los observados a nivel nacional y en otras comunidades autónomas13–16, así como en otros países de nuestro entorno11,12.
La mayor incidencia de casos de tosferina y todos los fallecimientos se observaron en los menores de un año. Sin embargo, pese a la alta circulación de B. pertussis en niños y adolescentes durante la onda epidémica de 2023-2024, se apreció un descenso de la incidencia en menores de un año respecto a la última onda epidémica (2012-2015), y más particularmente, en los menores de 6 meses. Estos hechos hacen pensar que la estrategia de vacunación en embarazadas ha contribuido a la protección de los más pequeños y vulnerables. Este fenómeno también ha sido observado a nivel nacional13,16, aunque de forma menos marcada.
La vacunación durante el embarazo tiene como objetivo evitar que la madre adquiera la enfermedad y se la transmita al neonato, además de producir una transferencia pasiva de anticuerpos al lactante. Estudios nacionales e internacionales muestran que esta vacuna presenta una efectividad del 72-88%17–20. Las coberturas de vacunación en embarazadas han sido muy altas desde su instauración en la CM, oscilando entre el 86,5 y el 92,7%, lo que las sitúa por encima de la media nacional21. Además, en el presente estudio se observa que la fecha de vacunación en el embarazo se ha ido adecuando a los consensos sobre el periodo óptimo de inmunización, que sería el principio del tercer trimestre22. Sin embargo, también se muestra una importante proporción de casos menores de 4 meses cuyas madres no habían sido inmunizadas durante el embarazo (al menos el 43,6% del total). Asimismo, ninguna de las madres de los casos fallecidos había recibido la vacuna. En un estudio reciente, se citaban como factores asociados a una menor adherencia de las gestantes al programa de vacunación frente a la tosferina la mayor edad, haber nacido fuera de España, el parto pretérmino, embarazos múltiples y parto a domicilio23. Estos resultados muestran la importancia de seguir reforzando este programa de vacunación.
Las coberturas de primovacunación de tosferina en la CM son muy elevadas, manteniéndose por encima del 95% desde el año 2000, y rozando el 100% a partir de 2016. La dosis de refuerzo ha presentado coberturas entre el 92 y el 96% desde 2016, muy similar a la media nacional21. Sin embargo, en el presente estudio se constata que una alta proporción de los casos en lactantes menores de 6 meses no estaban oportunamente inmunizados, lo que se corrige a partir de los 11 meses. Este hecho se debe muy probablemente a retrasos en la administración de las primeras y segundas dosis.
El resurgimiento observado en el resto de los grupos de edad durante el brote de 2023-2024 puede atribuirse a múltiples factores. La pérdida de la inmunidad con el tiempo ha sido descrita en numerosos estudios5,6, atribuida principalmente a la menor efectividad a largo plazo de las vacunas acelulares frente a las de células enteras24,25. La media de 3 a 4 años transcurridos desde la administración de la última dosis y la aparición del caso evidencia una rápida evanescencia de la inmunidad conferida por la vacuna.
Además, en los últimos años se han detectado diferentes variantes del patógeno en múltiples países26. Los cambios en la composición antigénica de las cepas circulantes han sido descritos como otro posible factor contribuyente al resurgimiento de casos27,28. A estos hechos hay que sumar el impacto indirecto de la pandemia por COVID-19 sobre la dinámica de transmisión de enfermedades respiratorias prevenibles por vacunación, con el fenómeno conocido como «deuda inmunológica» producido tras la disminución drástica en la circulación de B. pertussis durante la pandemia29,30. Por otro lado, en el periodo de estudio se han producido cambios en las estrategias de vacunación y el tipo de vacunas utilizadas que podrían estar en relación con las tendencias observadas.
Otro factor a considerar es la mejora en los sistemas de vigilancia y la generalización del uso de técnicas diagnósticas como la PCR11,14,24, que ha conllevado un aumento de la certeza diagnóstica. Prueba de ello es que la proporción de casos confirmados ha pasado de 76 a 88% en menores de un año entre 2012 y 2024, y de 49 a 70% en mayores de un año en el mismo periodo. Es necesario mencionar que el circuito de envío y procesamiento de muestras en el Laboratorio Regional de Salud Pública ha mejorado especialmente durante la última onda epidémica (2023-2024), donde se promovió y facilitó su utilización desde los centros de atención primaria.
Por otro lado, la sospecha de tosferina disminuye con la edad, lo que hace posible una infrarrepresentación de casos en jóvenes y adultos. Sin embargo, la contribución de los niños mayores y adolescentes en la última onda epidémica se ha puesto claramente en evidencia. Este hecho ha propiciado la reinstauración de la dosis de refuerzo en la adolescencia en enero de 2025, que ya se practica en una gran parte de los países europeos31. Sin embargo, sigue en discusión el efecto que las dosis administradas en la adolescencia puedan tener sobre la incidencia en los menores de un año, basado en los patrones de interacción social5,32,33. Además, en el presente estudio se observan altas tasas de incidencia en el grupo de 10 a 14 años, con una disminución drástica a partir de esta edad. La dosis de refuerzo en la adolescencia en Madrid se administra actualmente a los 14 años. Un relativo adelanto aprovechando los actos vacunales previstos en el calendario a edades ligeramente más tempranas podría ser más eficiente para abarcar los grupos de edad más afectados, con base en los resultados de vigilancia observados. En otros países europeos esta dosis de refuerzo se administra de manera muy heterogénea, a edades comprendidas entre los 9 y los 16 años31.
Este trabajo presenta ciertas limitaciones. En primer lugar, las actualizaciones en los protocolos de vigilancia, la recogida de variables, las medidas de actuación, las definiciones de caso y la disponibilidad de pruebas de laboratorio pueden afectar a la homogeneidad de los datos. Por otro lado, es muy probable que se haya producido una infranotificación de casos, especialmente en las edades adultas, por disminuir la sospecha respecto a la etapa pediátrica, y más concretamente durante la epidemia COVID-19, por la alteración de la atención asistencial no urgente. La verificación del estado vacunal de los casos adultos no ha podido ser exhaustiva por carecer de registros electrónicos de las vacunas antiguas. Además, los cambios en los calendarios de vacunación infantil afectan al número de dosis recibidas a una determinada edad por las diferentes cohortes de nacimiento, por lo que la información sobre vacunación oportuna se ha armonizado con base en unos requisitos mínimos. Finalmente, el sistema de vigilancia epidemiológica no contiene información microbiológica sobre las cepas circulantes.
ConclusionesEntre 2023 y 2024 ha habido una alta circulación de la tosferina, disparando el número de casos, especialmente entre niños y adolescentes, pero con menor incidencia en los lactantes. A pesar de las altas coberturas de vacunación, se ha identificado una proporción no desdeñable de casos menores de 6 meses sin el número de dosis que corresponderían a su edad y de menores de 4 meses cuyas madres no habían sido inmunizadas durante el embarazo. Es conveniente continuar vigilando las coberturas de vacunación en las gestantes y en los niños en el primer año de vida y asegurar una primovacunación oportuna. Asimismo, sería recomendable evaluar el periodo óptimo para la administración de la dosis de refuerzo en la adolescencia, aprovechando los actos vacunales previstos en el calendario de vacunación.
FinanciaciónEste estudio no cuenta con financiación específica.
Conflicto de interesesNinguno.










