Sugerencias
Idioma
Información de la revista
Vol. 105. Núm. 4.
(Octubre 2026)
Cita
Cita
Compartir
Descargar PDF
Más opciones de artículo
Vol. 105. Núm. 4.
(Octubre 2026)
IMÁGENES EN PEDIATRÍA
Acceso a texto completo

Botulismo infantil simulador de síndrome de Miller Fisher

Pediatric botulism: A mimic for Miller Fisher syndrome
Visitas
975
Sabina Bona Gazola,
Autor para correspondencia
sabinabona2@gmail.com

Autor para correspondencia.
, Ainhoa Jiménez Olmosb, Laura Valourc, Daniel Palanca Ariasb,d
a Servicio de Pediatría, Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España
b Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos, Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España
c Servicio de Microbiología, Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España
d Unidad de Cardiología Pediátrica, Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España
Este artículo ha recibido
Información del artículo
Texto completo
Bibliografía
Descargar PDF
Estadísticas
Figuras (2)
fig0005
fig0010
Tablas (1)
Tabla 1. Características clínicas y diagnósticas del botulismo infantil y del síndrome de Miller Fisher
Tablas
Texto completo

El botulismo infantil es una neuropatía paralítica aguda infrecuente de lactantes, potencialmente letal, causada por Clostridium botulinum. Su diagnóstico resulta complejo, siendo la sospecha precoz fundamental para el pronóstico1.

Presentamos un lactante de 11 meses con decaimiento, rechazo de ingesta, somnolencia y afonía que, tras 24h, desarrolló hipotonía axial, ptosis, succión débil y abolición de reflejos osteotendinosos, requiriendo ingreso en UCIP. Las pruebas complementarias iniciales (laboratorio y neuroimagen) fueron normales. La clínica neurológica planteó un síndrome de Guillain-Barré en su variante síndrome de Miller Fisher, revelando la anamnesis posteriormente exposición a alimentos envasados y tierra, ampliándose el diagnóstico diferencial a botulismo. La ausencia de respuesta a corticoides, inmunoglobulinas y plasmaféresis, la negatividad de anticuerpos anti-GQ1b y la confirmación de botulismo mediante bioensayo en ratón (fig. 1), junto con los hallazgos neurofisiológicos (fig. 2), permitieron iniciar antitoxina equina logrando la recuperación completa.

Figura 1.

Ensayo biológico en ratones para detección y tipificación de la toxina botulínica. A) Detección de Clostridium botulinum mediante la observación de signos de botulismo tras inoculación de un extracto de la muestra. B) Detección y tipificación de la toxina mediante inoculación intraperitoneal de extractos de la muestra. Grupos control (extracto neutralizado) y grupos tratados con antisueros específicos (anti-A, anti-B, anti-E y anti-F). La protección conferida por antisuero (anti-B) confirma la presencia de la neurotoxina tipo B. C) Detección y diferenciación de los genes que codifican las distintas neurotoxinas, extrayendo el ADN de la muestra, o del cultivo anaerobio, realizando una prueba de biología molecular (PCR) que permite identificar el tipo genético exacto de toxina involucrada.

Figura 2.

Estudio neurofisiológico en paciente con botulismo. A) Estimulación repetitiva del nervio cubital derecho registrada en el músculo abductor digiti minimi, observándose un incremento progresivo y patológico de la amplitud y área de los potenciales compuestos de acción muscular tras estimulación nerviosa repetitiva de alta frecuencia (30Hz), que indica alteración presináptica de la transmisión neuromuscular. B) Estimulación repetitiva del nervio cubital derecho con registro cuantitativo. Valores obtenidos en cada estímulo evidenciando incremento del 30% (oscilaciones: 28-45%) en la amplitud y el área respecto al potencial inicial, confirmando la respuesta de tipo presináptico. C) Electromiograma en reposo del músculo deltoides izquierdo. Fibrilaciones y ondas positivas indicativas de afectación aguda de la unidad motora (descrita en fases evolucionadas del botulismo).

El botulismo en adultos mimetiza accidentes cerebrovasculares o síndrome de Miller Fisher, sin embargo, tras la revisión de la literatura no se han identificado casos pediátricos similares. En nuestro paciente (tabla 1), la evolución y las pruebas fueron clave para el diagnóstico2.

Tabla 1.

Características clínicas y diagnósticas del botulismo infantil y del síndrome de Miller Fisher

  Botulismo infantil  Síndrome de Miller Fisher 
Etiología y mecanismo  Producción in vivo de toxina botulínica tras colonización intestinal, principalmente por Clostridium botulinum; menos frecuentemente C. baratii o C. butyricum  Neuropatía autoinmune mediada por anticuerpos, variante del síndrome de Guillain-Barré (principalmente anti-GQ1b) 
Edad  Lactantes menores de un año  Adultos. Infrecuente en pediatría 
Inicio de clínica  Insidioso y progresivo, empeoramiento gradual  Subagudo, de días a pocas semanas 
Patrón neurológico  Hipotonía generalizada y debilidad descendente y simétrica. Reflejos osteotendinosos disminuidos o abolidos  Tríada clásica: oftalmoplejía, ataxia y arreflexia. Debilidad leve o ausente (posible solapamiento con síndrome de Guillain-Barré) 
Afectación craneal  Ptosis, oftalmoparesia, disfagia y disfonía  Diplopía y oftalmoplejía externa, completa o parcial, muy frecuentes 
Afectación autonómica  Estreñimiento precoz, hiposalivación, disminución de lagrimeo y alteraciones cardiovasculares  Ocasional y generalmente leve 
Compromiso respiratorio  Puede ser grave y requerir ventilación mecánica por parálisis diafragmática  Raro y menos frecuente que en otras variantes de Guillain-Barré 
Hallazgos en LCR  Normales  Disociación albúmino-citológica (puede ser normal en fases iniciales) 
Electrofisiología  Patrón presináptico con facilitación (incremento del CMAP) tras estimulación repetitiva de alta frecuencia  Compatible con neuropatía desmielinizante o axonal (no específica) 
Diagnóstico  Diagnóstico fundamentalmente clínico. Detección de toxina botulínica o C. botulinum en heces  Presencia de anticuerpos anti-GQ1b en suero 
Tratamiento  Inmunoglobulina humana antitoxina botulínica (BIG-IV®), antitoxina botulínica. Tratamiento de soporte  Inmunoglobulina intravenosa o plasmaféresis 
Pronóstico  Generalmente favorable con tratamiento precoz. Recuperación lenta pero completa  Muy bueno en la mayoría de los casos, con recuperación en semanas a meses 

Este caso resalta la dificultad diagnóstica e importancia de integrar clínica, anamnesis y estudios complementarios para un tratamiento precoz y efectivo3.

Financiación

Este trabajo no ha recibido ningún tipo de financiación.

Conflicto de intereses

Los autores declaran que no existen conflictos de intereses en relación con la preparación y publicación del presente manuscrito.

Bibliografía
[1]
M. Peñuelas, M. Guerrero-Vadillo, S. Valdezate, M.J. Zamora, I. Leon-Gomez, Á. Flores-Cuéllar, et al.
Botulism in Spain: Epidemiology and outcomes of antitoxin treatment, 1997-2019.
Toxins (Basel)., 15 (2022), pp. 2
[2]
C. Kwan, A. Elias, K. Todd, C. Bradford, J. Smith, I. Datta, et al.
Botulism: a mimic for brainstem strokes and Miller Fisher syndrome.
Med J Aust., 220 (2024), pp. 554-556
[3]
S.E. Griese, H.M. Kisselburgh, M.T. Bartenfeld, E. Thomas, A.K. Rao, J. Sobel, et al.
Pediatric botulism and use of equine botulinum antitoxin in children: A systematic review.
Clin Infect Dis., 66 (2017), pp. S17-S29
Copyright © 2026. Asociación Española de Pediatría
Descargar PDF
Idiomas
Anales de Pediatría
Opciones de artículo
Herramientas