El dengue es una infección por arbovirus muy extendida en las regiones tropicales y subtropicales, con millones de casos notificados cada año. Aunque en la mayoría de los casos la infección es autolimitada, pueden aparecer manifestaciones neurológicas que afectan tanto al sistema nervioso central como al periférico1. La cerebelitis es una complicación poco frecuente caracterizada por la aparición aguda o subaguda de ataxia, dismetría, nistagmo e inestabilidad de la marcha2.
Los mecanismos subyacentes de la cerebelitis asociada al dengue no se conocen bien, y pueden incluir la neuroinvasión viral directa o la inflamación postinfecciosa inmunomediada3. Los síntomas cerebelosos suelen aparecer de unos días a unas semanas después de la enfermedad febril inicial, lo que respalda la hipótesis de un proceso de origen inmunitario. La resonancia magnética desempeña un papel importante, ya que permite detectar cambios inflamatorios o edema cerebeloso y descartar diagnósticos alternativos, como la isquemia o la hemorragia, aunque en algunos casos las imágenes pueden ser normales1-3.
Presentamos el caso de una paciente de 17 años, previamente sana, que desarrolló fiebre, dolor de cabeza y malestar general compatibles con dengue, que fue confirmado por el resultado positivo de las pruebas rápidas para la detección de arbovirus. Aproximadamente una semana después presentó ataxia, inestabilidad de la marcha y mareos progresivos. La RM cerebral en secuencia T2-FLAIR mostró hiperintensidades bilaterales simétricas en el tercio superior de ambos hemisferios cerebelosos, con borramiento de las folias cerebelosas, y en ausencia de hemorragia o restricción a la difusión (fig. 1). Se inició tratamiento de soporte, con mejoría clínica progresiva.
Este trabajo no ha recibido financiación específica.
Declaración sobre el uso de inteligencia artificialNo se utilizaron inteligencia artificial (IA) ni tecnologías asistidas por IA.
Conflicto de interesesLos autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.



