Un lactante de 11 meses consultó por un cuadro de 2 días de evolución de fiebre y exantema. Antecedente de dermatitis atópica (DA) desde los 2 meses de edad, mal controlada con corticoides tópicos de baja potencia. A la exploración física se observaron múltiples pápulas y vesículas eritematosas con costras en la región perioral, tronco y extremidades sobre zonas eccematosas (figs. 1-3). Se inició tratamiento con aciclovir ante la sospecha de eccema herpeticum; sin embargo, la RT-PCR del frotis fue positiva para Coxsackie A6 (CA6), confirmando el diagnóstico de eccema coxsackium (EC). Se suspendió el aciclovir y se mantuvo tratamiento de soporte con emolientes y antipiréticos. En la revisión a las 2 semanas, las lesiones habían remitido sin sobreinfección secundaria. La DA se mantuvo controlada con corticoide tópico de potencia media.
La DA es un trastorno inflamatorio crónico de la piel asociado a una mayor susceptibilidad a infecciones. El EC, es una forma atípica de enfermedad mano-pie-boca (EMPB) producida principalmente por CA6, afecta predominantemente zonas con disfunción de la barrera cutánea. Las lesiones suelen ser vesiculosas o ampollosas, y aparecer sobre zonas de eccema activo o inactivo. A diferencia de la EMPB clásica, que afecta a las palmas de las manos, plantas de los pies y a la mucosa oral, el EC se manifiesta con exantemas polimorfos más extensos afectando a la cara y el tronco. Estudios recientes describen un aumento de los brotes atípicos de EMPB relacionados con CA6 a nivel global, lo que subraya la necesidad de reconocer esta entidad para evitar errores diagnósticos y tratamientos antivirales o antibióticos innecesarios1–3.





