La taquipnea transitoria del recién nacido (TTRN) es la primera causa de ingreso en la unidad de cuidados intensivos neonatales. El objetivo del estudio fue analizar la asociación del lactato en sangre de cordón umbilical (SCU) con el diagnóstico de TTRN en neonatos a término y pretérmino tardíos.
Pacientes y métodoEstudio observacional retrospectivo en una UCIN de nivel III de neonatos ≥34 semanas. Se realizó una regresión logística multivariante para diagnóstico de TTRN, ajustando por factores de confusión y se calculó su rendimiento diagnóstico mediante el cálculo del área bajo la curva (AUC) y la sensibilidad, la especificidad y los valores predictivos en el mejor punto de corte.
ResultadosEntre agosto de 2022 y diciembre de 2023 se incluyeron 2.120 neonatos (50,7% varones) con una mediana de edad gestacional de 39,5 semanas (RIC: 38,6-40,3) y una tasa de prematuridad del 4,8%. De ellos, 120 (5,7%) fueron diagnosticados de TTRN. El lactato en SCU se asoció de forma independiente con TTRN (ORa: 1,365; IC 95%: 1,246-1,495), con un AUC de 0,61 (IC 95%: 0,56-0,67). El mejor punto de corte fue 5,9mmol/l, con una sensibilidad del 34,5% (IC 95%: 26,0-43,0), especificidad del 84,9% (IC 95%: 83,3-86,5), valor predictivo negativo del 95,6% (94,7-96,5) y valor predictivo positivo del 12,0% (8,6-15,4).
ConclusionesEl lactato en SCU es un factor asociado a TTRN en los neonatos a término y pretérmino tardíos. Aunque su rendimiento diagnóstico hace que no deba utilizarse de forma aislada, puede considerarse como un biomarcador adicional en la valoración global de los recién nacidos en el paritorio.
Transient tachypnea of the newborn (TTN) is the main reason of admission to the neonatal intensive care unit. The aim of the study was to analyse the association of umbilical cord (UC) lactate with TTN.
Patients and methodsRetrospective observational study in a level III NICU including infants born alive at or after 34 weeks. We fitted a multivariate logistic regression model for TTN diagnosis, adjusted for confounders, and assessed its diagnostic performance by means of the area under the curve (AUC) and the sensitivity, specificity, and predictive values at the best cut-off point.
ResultsA total of 2120 neonates (50.7% male) with a median age of 39.5 weeks (IQR, 38.6-40.5) were included between August 2022 and December 2023, of whom 101 (4.8%) were preterm. In the total sample, 120 infants (5.7%) developed TTN. We found that UC lactate was independently associated with TTN (adjusted OR, 1.365; 95% CI, 1.246-1.495), with an AUC of 0.61 (95% CI, 0.56-0.67). The best cut-off point was 5.9 mmol/l, with a sensitivity of 34.5% (95% CI, 26.0-43.0), a specificity of 84.9% (95% CI, 83.3-86.5), a negative predictive value of 95.6% (95% CI, 94.7-96.5), and a positive predictive value of 12.0% (95% CI, 8.6-15.4).
ConclusionUmbilical cord blood lactate was independently associated with TTN in near-term and term neonates Although its diagnostic performance makes its use in isolation inapropriate for decision-making, it can be considered as an additional biomarker in the global evaluation of newborn infants in the delivery room.
El análisis gasométrico de una muestra de sangre del cordón umbilical (SCU) se utiliza con frecuencia para conocer el estado homeostático de los recién nacidos en los momentos inmediatamente previos al parto, e identificar la asfixia perinatal y la acidosis grave. De hecho, un pH de SCU inferior a 7,00 es uno de los criterios establecidos por algunas guías para la hipotermia terapéutica1,2, por lo que la medición del pH de SCU se recomienda de forma general, y se obtiene sistemáticamente en todos los nacimientos3. Sin embargo, no existe consenso respecto al punto de corte del pH de SCU asociado a otros desenlaces, y se han propuesto valores entre 7,00 y 7,20 según el estudio4–6.
Los analizadores gasométricos en el punto de atención proporcionan actualmente, además del pH de SCU, el valor del ácido láctico de la muestra. El ácido láctico es un signo indirecto de una situación de metabolismo anaerobio, dado que es uno de los metabolitos finales del proceso7. Se ha demostrado que aumenta antes y durante más tiempo en casos de hipoxia en modelos animales8. En el caso de los neonatos, el ácido láctico de SCU se relaciona con la edad gestacional (EG)9, y niveles elevados constituyen un factor de riesgo para ingreso, reanimación y menor Apgar5,10,11. También se ha asociado a mayor mortalidad12. Finalmente, el ácido láctico de SCU ha mostrado un mejor rendimiento que el pH de SCU para el diagnóstico combinado de necesidad de ventilación mecánica, encefalopatía hipóxico-isquémica y muerte13.
En los recién nacidos pretérmino tardíos y a término, la taquipnea transitoria del recién nacido (TTRN) es la principal causa de dificultad respiratoria, que con frecuencia requiere ingreso en la unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN)14,15. En cuanto a su fisiopatología, se ha descrito acumulación de líquido en los alvéolos16 que se ha confirmado mediante técnicas más recientes como la ecografía pulmonar y la cardiometría eléctrica17. Además, estudios recientes han demostrado que este líquido no es simplemente el resultado de una reabsorción inadecuada durante el parto, sino también de un volumen basal anormalmente alto presente al nacimiento18,19. El ácido láctico plasmático se ha relacionado con peores desenlaces de la TTRN y se ha propuesto como predictor de la necesidad de soporte respiratorio20. Sin embargo, la evidencia sobre la asociación entre la TTRN y el ácido láctico de SCU es escasa.
ObjetivoEl objetivo principal fue analizar la relación del ácido láctico de SCU con el diagnóstico de TTRN, así como evaluar su rendimiento diagnóstico.
Pacientes y métodoDiseño del estudioSe realizó un estudio observacional retrospectivo en una UCIN de tercer nivel en un área sanitaria con aproximadamente 1.700 nacimientos anuales. En nuestro hospital, el análisis gasométrico de SCU se realiza de forma rutinaria en todos los recién nacidos. Tras el nacimiento, la matrona que atiende el parto (o el ginecólogo en aquellos partos instrumentales), clampa el cordón umbilical en 2 puntos y toma una única muestra de SCU mediante punción con aguja y jeringa heparinizada21. La muestra es, de forma habitual, arterial, y la SCU se analiza de forma inmediata con el gasómetro GEM®5000 (Instrumentation Laboratory, Werfen). Se siguen las recomendaciones de la Sociedad Espalola de Neonatología sobre el manejo del cordón umbilical que recomiendan el pinzamiento tardío (al menos 1min) como estrategia de elección en aquellos que no precisen reanimación22. No se recoge de forma sistemática información relativa al tipo de muestra ni al tiempo hasta el clampaje del cordón umbilical, y la naturaleza retrospectiva del estudio impide reportar esos datos.
Los pacientes fueron seleccionados retrospectivamente comenzando el 31 de diciembre de 2023 hacia atrás, hasta completar el tamaño muestral calculado. Los datos se recogieron de la historia clínica electrónica.
Población a estudioSe incluyeron todos los neonatos nacidos a las 34 semanas de EG o más con un Apgar a los 5 y 10min mayor de 0, identificados a partir del registro de nacimientos del hospital.
VariablesSe seleccionaron las variables a recoger por su posible papel como factores de confusión23. Se recogieron EG, sexo asignado al nacer y peso al nacimiento. Respecto al embarazo, se obtuvieron datos sobre la enfermedad materna (obesidad, asma o diabetes), así como administración de corticoides prenatales. En relación con el parto, se recogieron el tipo de parto (eutócico, instrumental o cesárea), el pH de SCU y el ácido láctico de SCU. Al ser un estudio retrospectivo no fue posible obtener datos acerca del trabajo de parto ni sobre la duración del mismo, puesto que dichas variables no se recogen de manera sistemática en la historia clínica.
Como variable resultado, se seleccionó el diagnóstico de TTRN, definido como aquellos neonatos con signos de dificultad respiratoria (tiraje, quejido, taquipnea, aleteo nasal) que precisan soporte con presión positiva durante al menos 2h e ingreso en UCIN. El cuadro clínico debe resolverse espontáneamente sin otro tratamiento más que el de soporte, y no deben existir signos de fuga aérea ni clínica sugestiva de sepsis.
Tamaño muestralEn la base de datos de la unidad, la prevalencia de TTRN es del 6,3%. Se estimó que un 1% de los pacientes no tendría análisis de SCU, según una revisión preliminar de 100 historias clínicas. Asumiendo una desviación estándar del ácido láctico de SCU de 1,98mmol/l (media en neonatos entre 34 y 42 semanas de EG9), y con el objetivo de detectar una diferencia mínima de medias de 0,5mmol/l con un nivel de confianza del 95% y una potencia del 80%, se necesitarían 2.114 neonatos.
Análsis estadísticoLos datos se expresaron como media y desviación estándar o mediana y rango intercuartílico (RIC), según su distribución. Las variables categóricas se expresaron como porcentajes. Para las comparaciones de datos no paramétricos se utilizó la prueba U de Mann-Whitney; para datos paramétricos, la t de Student para muestras independientes. Para variables categóricas se empleó χ2 o test de Fisher. El nivel de significación se estableció en p<0,05.
Se realizó una regresión logística multivariante para analizar la asociación entre el ácido láctico de SCU y el diagnóstico de TTRN, y se calcularon sus odds ratio ajustadas (ORa) y sus intervalos de confianza (IC) al 95%. Se realizó un diagrama causal dirigido acíclico para la selección de las variables a incluir en el modelo multivariante, de tal forma que se obtuvieron las variables para el ajuste mínimo necesario para una estimación sin sesgo del efecto del ácido láctico de SCU sin incurrir en sobreajuste ni colinealidad24. Finalmente, se analizó el rendimiento diagnóstico de pH y ácido láctico de SCU mediante el cálculo de sus áreas bajo la curva (AUC) y la sensibilidad, especificidad y valores predictivos en el punto que maximizó el índice de Youden25. Los análisis se realizaron con IBM® SPSS® Statistics (versión 26).
Valores perdidosEn primer lugar, los valores perdidos de pH y ácido láctico de SCU se evaluaron mediante la prueba MCAR de Little. Los análisis iniciales se realizaron mediante eliminación por lista. Posteriormente, se aplicó imputación múltiple utilizando como variables sexo, EG, tipo de parto y reanimación en sala de partos, con 5 imputaciones y el método de cadenas de Markov Monte Carlo, para imputar los valores faltantes de pH y ácido láctico de SCU. Finalmente, los análisis se repitieron para confirmar la consistencia de los resultados.
Aspectos éticosEl estudio fue aprobado por el Comité Ético local (PI-24-124-H). Al tratarse de un estudio observacional retrospectivo, el comité concedió exención del consentimiento informado.
ResultadosDe los 2.173 recién nacidos entre el 8 de agosto de 2022 y el 31 de diciembre de 2023, 2.120 (97,6%) eran neonatos vivos de ≥34 semanas de EG (50,7% varones). La mediana de EG fue de 39,5 semanas (RIC: 38,6-40,5), y 101 (4,8%) fueron pretérmino. La descripción completa de la muestra se recoge en la tabla 1. De ellos 120 (5,7%) fueron diagnosticados de TTRN. La mediana de ácido láctico de SCU en el global de la muestra fue de 3,7mmol/l (RIC: 2,6-5,0), y la mediana de pH de SCU de 7,30 (7,24-7,35). En 63 pacientes (3,0%) no fue posible obtener el valor del pH de SCU, y en 88 (4,2%) el de ácido láctico de SCU. La prueba de Little para pH de SCU y ácido láctico de SCU no fue significativa (0,08).
Descripción de la muestra incluida en el estudio
| Variable | Datos |
|---|---|
| Edad gestacional en semanas (mediana, RIC) | 39,5 (38,6-40,5) |
| Sexo masculino (n, %) | 1.074 (50,7%) |
| Cesáreas (n, %) | 517 (24,4%) |
| Peso en gramos (mediana, RIC) | 3.240 (2.950-3.555) |
| Diabetes gestacional (n, %) | 158 (7,5%) |
| Asma materno (n, %) | 53 (2,5%) |
| Corticoides prenatales (n, %) | 29 (1,4%) |
| Líquido amniótico meconial (n, %) | 345 (16,3%) |
| Reanimación en sala de partos (n, %) | 168 (7,9%) |
| Ingreso en cuidados intensivos neonatales (n, %) | 198 (9,3%) |
| Diagnóstico (n, %) | |
| Recién nacido sano | 1.922 (90,7%) |
| Taquipnea transitoria del recién nacido | 120 (5,7%) |
| Distrés respiratorio neonatal | 2 (0,1%) |
| Hipoglucemia | 7 (0,3%) |
| Hiperbilirrubinemia | 21 (1,0%) |
| Sepsis con cultivos negativos | 5 (0,2%) |
| Shock | 2 (0,1%) |
| Sepsis confirmada | 1 (0,0%) |
| Bajo peso | 3 (0,1%) |
| Prematuridad | 9 (0,4%) |
| Asfixia perinatal | 2 (0,1%) |
| Fuga aérea | 5 (0,2%) |
| Intolerancia digestiva transitoria | 4 (0,2%) |
| Otros | 17 (0,8%) |
RIC: rango intercuartílico.
La tabla 2 muestra el análisis bivariante según diagnóstico de TTRN, y en la figura 1 se expone el diagrama causal dirigido acíclico mediante el cual se seleccionó el conjunto mínimo de ajuste, incluyendo finalmente la EG y el tipo de parto. Otras variables consideradas (como el peso al nacimiento o el sexo) resultaron ser redundantes o no estrictamente necesarias. En las pruebas diagnósticas de colinealidad los valores del factor de inflación de la varianza fueron 1,04 para EG, 1,08 para tipo de parto, 1,99 para ácido láctico de SCU y 2,11 para pH de SCU. Pese a ser estos valores tolerables, se realizaron 2 modelos multivariantes independientes para ácido láctico y pH de SCU puesto que ambos son marcadores interrelacionados del estado ácido-base perinatal. La figura 2 muestra el diagrama de cajas del ácido láctico (a) y del pH (b) de SCU en ambos grupos.
Análisis bivariante para taquipnea transitoria del recién nacido
| Variable | No TTRN (n=2.000) | TTRN (n=120) | Valor de p |
|---|---|---|---|
| Edad gestacional (mediana, RIC) | 39,6 (38,6-40,5) | 39,2 (37,2-40,4) | <0,001 |
| Sexo masculino (n, %) | 991 (49,6%) | 83 (69,2%) | <0,001 |
| Peso en gramos (mediana, RIC) | 3.245 (2.955-3.555) | 3.218 (2.840-3.513) | 0,105 |
| Corticoides prenatales (n, %) | 18 (0,9%) | 11 (9,2%) | <0,001 |
| Obesidad materna (n, %) | 36 (1,8%) | 7 (5,8%) | 0,002 |
| Asma materno (n, %) | 51 (2,6%) | 2 (1,7%) | 0,766 |
| Diabetes materna (n, %) | 149 (7,5%) | 9 (7,5%) | 0,984 |
| Riesgo infeccioso (n, %) | 352 (17,6%) | 25 (20,8%) | 0,368 |
| Tipo de parto (n, %) | |||
| Eutócico | 1 236 (61,8%) | 50 (41,7%) | <0,001 |
| Instrumental | 291 (14,6%) | 26 (21,7%) | |
| Cesárea | 473 (23,7%) | 44 (36,7%) | |
| Líquido amniótico meconial (n, %) | 322 (16,1%) | 23 (19,2%) | 0,377 |
| Reanimación en sala de partos (n, %) | 127 (6,4%) | 41 (34,2%) | <0,001 |
| Apgar al minuto (media, DE) | 8,8 (0,8) | 7,7 (1,7) | <0,001 |
| Apgar a los 5min (media, DE) | 9,9 (0,4) | 9,2 (0,9) | <0,001 |
| pH de sangre de cordón (mediana, RIC) | 7,3 (7,3-7,4) | 7,3 (7,2-7,3) | <0,001 |
| Ácido láctico de sangre de cordón (mediana, RIC) | 3,7 (2,5-5,0) | 4,4 (3,1-6,4) | <0,001 |
DE: desviación estándar; RIC: rango intercuartílico; TTRN: taquipnea transitoria del recién nacido.
En el análisis multivariante con el ácido láctico de SCU, mostraron asociación significativa con diagnóstico de TTRN: la EG (ORa: 0,66; IC 95%: 0,59-0,75; p<0,001), el parto instrumental vs. parto eutócico (ORa: 1,91; IC 95%: 1,14-3,21; p valor 0,015), el parto por cesárea vs parto eutócico (ORa: 2,78; IC 95%: 1,74-4,36; p<0,001) y el ácido láctico de SCU (ORa: 1,37; IC 95%: 1,25-1,50; p<0,001).
En el segundo modelo con el pH de SCU, los factores asociados fueron los mismos: la EG (ORa: 0,66; IC 95%: 0,59-0,75; p<0,001), el parto instrumental vs parto eutócico (ORa: 2,14; IC 95%: 1,28-3,56; p valor 0,004), el parto por cesárea vs parto eutócico (ORa: 2,08; IC 95%: 1,34-3,24; p valor 0,001) y el pH de SCU (ORa: 0,000; IC 95%: 0,000-0,004; p<0,001).
Las AUC de ambos parámetros fueron similares: AUC del ácido láctico de SCU: 0,61; IC 95%: 0,56-0,67; p<0,001; y AUC del pH de SCU: 0,64; IC 95%: 0,59-0,70; p<0,001. La tabla 3 muestra el análisis de rendimiento diagnóstico de los 2 marcadores. Los datos imputados múltiples mostraron resultados similares en todos los análisis, reforzando la consistencia de los hallazgos.
Parámetros de validez diagnóstica para la predicción de taquipnea transitoria del recién nacido
| Marcador | Punto de corte | Sensibilidad | Especificidad | VPP | VPN |
|---|---|---|---|---|---|
| Ácido láctico de SCU | 5,9mmol/l | 34,5%(26,0-43,0) | 84,9%(83,3-86,5) | 12,0%(8,6-15,4%) | 95,6%(94,7-96,5%) |
| pH de SCU | 7,25 | 75,8%(68,1-83,5) | 48,3%(46,1-50,5) | 8,1%(6,5-9,7%) | 97,1%(96,1-98,1%) |
SCU: sangre de cordón umbilical; VPN: valor predictivo negativo; VPP: valor predictivo positivo.
En esta muestra de neonatos pretérmino tardíos y a término, el ácido láctico de SCU fue un factor asociado a TTRN. Aunque el valor del AUC muestra una capacidad discriminatoria modesta, la regresión multivariante confirma una asociación significativa y sugiere que, aunque no es un marcador adecuado para usar como prueba diagnóstica única, este parámetro puede integrarse como un dato adicional a considerar en la valoración global del recién nacido en paritorio.
El pH de SCU se ha descrito previamente como un predictor de ingreso y de evolución, aunque no está claro cuál es el punto de corte óptimo6. El ácido láctico de SCU, menos estudiado en la literatura, tuvo un mejor rendimiento que el pH para predecir resultados adversos en un estudio13. En nuestra muestra, ambos marcadores estuvieron asociados con TTRN y el rendimiento diagnóstico mostrado en las AUC fue similar. Al analizar la sensibilidad y especificidad del pH y del ácido láctico de SCU se objetiva que son complementarios a nivel clínico. El ácido láctico de SCU destacó por su elevada especificidad (84,9%), mientras que el pH mostró una mayor sensibilidad (75,8%). Estos hallazgos sugieren que ambos parámetros son reflejos complementarios del estado metabólico perinatal.
Sin embargo, más allá la capacidad predictiva individual de cada uno —que en este estudio demostró ser modesta— el ácido láctico se postula como un indicador de riesgo añadido. Si el pH es el biomarcador estándar clásico, el ácido láctico ofrece una interpretación lineal y directa para el pediatra: un incremento del riesgo de TTRN del 36,5% por cada mmol/l de aumento del ácido láctico. Dado que el pH representa una escala logarítmica, la interpretación de su OR resulta menos intuitiva porque mínimas variaciones numéricas determinan cambios clínicos significativos. Estos hallazgos no justifican un cambio o sustitución en la valoración gasométrica tradicional, sino que sugieren otorgar al ácido láctico de SCU un papel como parámetro adicional que debe entenderse dentro de la valoración global del recién nacido en paritorio, integrándose con otros factores como la EG o el tipo de parto. Además, la naturaleza multifactorial de la TTRN y el rendimiento demostrado en el AUC del ácido láctido de SCU hacen que este no deba emplearse como una herramienta única para la toma de decisiones, sino como un indicador de riesgo añadido.
En cuanto al origen del ácido láctico, este es uno de los productos finales del metabolismo anaerobio, una ruta metabólica menos eficiente energéticamente que la vía aeróbica, que genera 2 moléculas de ATP en lugar de los 30 a 36 de la vía aérobica7. En la circulación uteroplacentaria el movimiento neto del ácido láctico está representado por el gradiente arterio-venoso de ácido láctico, y exite controversia sobre si este es positivo o negativo26,27. Además, en un estudio sobre el análisis gasométrico de la SCU al nacimiento en el que se obtuvieron muestras pareadas (arterial y venosa) se comprobó que tanto gradientes positivos como negativos son fisiológicos28. Los autores proponemos que la posible relación entre el ácido láctico en SCU radica en la alteración del aclaramiento del líquido alveolar que está regulado, principalmente, por los canales epiteliales de sodio, los canales de aquaporinas y la bomba Na-K-ATPasa. Con el inicio del parto se produce un aumento de catecolaminas que estimulan los canales epiteliales de sodio y, consecuentemente, el movimiento pasivo de sodio a su través. La bomba Na-K-ATPasa colabora moviendo sodio al intersticio para favorecer el paso de agua de forma pasiva al mismo y, posteriormente, a la circulación pulmonar y vasos linfáticos. La inhibición, falta de estimulación o menor función de cualquiera de estos mecanismos reduce el aclaramiento de líquido29,30. El ácido láctico, un marcador de metabolismo anaerobio, reflejaría una situación de hipoxia, habiéndose relacionado esas condiciones con la inhibición de los canales epiteliales de sodio31,32. Además, el menor rendimiento en términos de ATP de la glucólisis anaerobia podría provocar una menor actividad de la bomba Na-K-ATPasa.
Otra posible explicación sería que algunos de los pacientes diagnosticados como TTRN no tuvieran realmente esa enfermedad. En nuestro estudio, aunque se estableció una definición para TTRN, esta continúa siendo un diagnóstico clínico sujeto a variabilidad recogido, además, de forma retrospectiva. Cabe también destacar que la TTRN presenta aún a día de hoy incógnitas tanto en su fisiopatología como su diagnóstico. Pudiera ser que algunos pacientes tuvieran taquipnea como el signo clínico más relevante pero que esta no fuera consecuencia de un acúmulo de líquido alveolar, sino un mecanismo compensatorio de regulación del equilibrio ácido-base del recién nacido, siendo dicha alteración en la homeostasis debida a otros procesos.
Este estudio presenta varias limitaciones. En primer lugar, al tratarse de un estudio observacional retrospectivo, no pueden establecerse relaciones causales. Además, no se disponía de información sobre algunos factores que se relacionan con la TTRN, siendo de gran relevancia la ausencia de información acerca del trabajo de parto y su duración33. La elevada tasa de cesáreas en nuestra cohorte podría haber influido en el desenlace de los pacientes, pero dado que el tipo de parto se incluyó en los modelos multivariantes, los autores no consideramos que esto comprometa los resultados. Por otro lado, se sabe que el pinzamiento tardío del cordón influye en los niveles de lactato en la SCU34,35. Este dato no pudo obtenerse al ser un estudio retrospectivo, pero los márgenes de tiempo manejados en nuestro centro, que sigue las recomendaciones de la Sociedad Española de Neonatología, serían en cualquier caso pequeños, y los cambios en el ácido láctico no son de gran magnitud en esos tiempos36, por lo que lo consideramos una limitación menor. Una de las limitaciones más importante y que cabe destacar es la ausencia de información sobre si la muestra de SCU era arterial o venosa. Aunque la práctica habitual en nuestro centro es obtener muestras arteriales, no se puede garantizar que esto fuera así en todos los pacientes del estudio. La diferencia arterio-venosa de ácido láctico se ha visto que puede ser negativa, positiva o cero, y en la mayoría de los casos esta se encuentra entre −1 y +1mmol/l28. Estas diferencias en los valores de láctico y pH pueden haber afectado a la validez interna del estudio. No obstante, debido al margen de diferencia entre ambas muestras y que esta limitación representa la práctica clínica diaria los autores creemos que, pese a que esta limitación debe tenerse en cuenta, el estudio aporta información útil en escenarios clínicos reales, independientemente del tipo de muestra utilizada. Finalmente, el diagnóstico eminentemente clínico de la TTRN hace posible que algunos pacientes categorizados como TTRN representaran otra entidad.
Entre las fortalezas que deben destacarse, nuestro estudio incluye una cohorte amplia y bien definida de neonatos a término y pretérmino tardíos, y el objetivo tuvo potencia adecuada. Además, el análisis de datos perdidos no reveló sesgos significativos, y las imputaciones múltiples mostraron una consistencia robusta. Por último, los factores de confusión se seleccionaron de acuerdo a diagramas causales acíclicos dirigidos para evitar el sobreajuste y se analizó la presencia de colinealidad de forma adecuada.
De cara al futuro, sería interesante analizar en modelos animales la relación entre los valores de ácido láctico en SCU y el volumen de líquido alveolar, así como la expresión de mecanismos relacionados con el aclaramiento de líquido, de cara a analizar de forma exhaustiva el mecanismo fisiopatológico subyacente de la asociación encontrada en este estudio.
ConclusionesEl ácido láctico de SCU se asoció a TTRN en neonatos pretérmino tardíos y a término. Aunque su rendimiento diagnóstico hace que no deba utilizarse de forma aislada, puede considerarse como un biomarcador adicional en la evaluación global de los recién nacidos en paritorio.
FinanciaciónLa presente investigación no ha recibido ayudas específicas provenientes de agencias del sector público, sector comercial o entidades sin ánimo de lucro.
Conflicto de interesesLos autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.
Agradecemos al Dr. Roberto Velasco por su ayuda con la metodología.
Presentación en congresos: SENEO 2025 (Las Palmas de Gran Canaria) y SCCALP 2025 (Oviedo).









