Una paciente de 12 años acudió al servicio de urgencias por pérdida de visión indolora en el ojo izquierdo al despertarse. Antecedente de traumatismos repetidos asociados a la práctica de Krav Maga. La agudeza visual mejor corregida en el ojo afectado era de movimiento de manos, con un defecto pupilar aferente relativo. La fundoscopia reveló palidez retiniana, excepto en la zona de la arteria ciliorretiniana, con mancha rojo cereza, que sugería oclusión de la arteria central de la retina (fig. 1). La tomografía de coherencia óptica mostró engrosamiento macular y edema de las capas internas de la retina (fig. 2), confirmando el diagnóstico.
Fundoscopia. Aspecto del fondo del ojo en la oclusión de la arteria central de la retina, con palidez retiniana y signo de mancha rojo cereza. Se preserva la circulación de la arteria ciliorretiniana, con color normal de la retina (estrella naranja) en comparación con la retina isquémica. No se observaron embolismos en el árbol vascular.
Se monitorizaron los signos vitales y se realizaron pruebas complementarias, incluyendo hemograma, ecocardiografía y ecografía de troncos supraaórticos, con resultados normales en todos los casos. Sin embargo, la angiotomografía computarizada reveló una disección de la arteria carótida interna (DACI) traumática (fig. 3) y lesiones cerebrales isquémicas asintomáticas. Se inició tratamiento con anticoagulante y antiagregante plaquetario, con buena respuesta sistémica, aunque no se recuperó la función visual.
La isquemia retiniana es infrecuente en los niños y suele deberse a causas poco comunes1. La DACI debe considerarse en los pacientes con trastornos del tejido conectivo o tras un traumatismo, incluso leve. El daño en la pared arterial puede causar disección arterial o la formación de hematomas o trombos, lo que altera el flujo sanguíneo y puede afectar tanto a la circulación cerebral como a la oftálmica. La evaluación y el diagnóstico oftalmológicos precoces son fundamentales para tratar las complicaciones2,3.





