La deficiencia de vitamina B12 (cobalamina) en la infancia constituye una causa prevenible de alteraciones neurológicas potencialmente irreversibles si no se identifica y trata de forma temprana. Su presentación clÃnica es variable e inespecÃfica, incluyendo hipotonÃa, retraso psicomotor, apneas tipo BRUE (episodios breves resueltos inexplicados, del inglés: Brief Resolved Unexplained Events) y crisis paroxÃsticas, a menudo sin anemia inicial. Esta heterogeneidad dificulta el diagnóstico precoz y puede retrasar la instauración del tratamiento, a pesar de que la suplementación con vitamina B12 resulta eficaz y segura. La literatura reciente destaca el papel del cribado neonatal ampliado y de los biomarcadores metabólicos como herramientas clave para la detección precoz y la prevención de secuelas neurológicas1,2.
La lactancia materna exclusiva puede constituir un factor de riesgo de deficiencia de vitamina B12 en el lactante cuando la madre presenta reservas reducidas o no ha recibido suplementación adecuada durante la gestación o la lactancia. La concentración de cobalamina en la leche materna depende directamente del estado nutricional materno, por lo que un déficit materno se asocia a menor disponibilidad para el lactante. Diversos estudios han documentado una elevada prevalencia de hipocobalaminemia en mujeres lactantes y en lactantes alimentados exclusivamente al pecho, especialmente en contextos de dietas vegetarianas o con bajo consumo de productos de origen animal3,4. Estos hallazgos subrayan la necesidad de garantizar una suplementación materna adecuada durante el embarazo y la lactancia.
Con el objetivo de describir las caracterÃsticas epidemiológicas, clÃnicas y bioquÃmicas del déficit de vitamina B12 en población pediátrica, asà como identificar factores de riesgo asociados, se realizó un estudio retrospectivo de 153 pacientes diagnosticados en un hospital terciario entre 2000 y 2024. Los pacientes fueron derivados a la consulta de Neurometabolismo desde Atención Primaria, NeonatologÃa y servicios de hospitalización pediátrica, tanto por clÃnica indicativa de déficit de cobalamina como por hallazgos analÃticos incidentales. El estudio contó con la aprobación del Comité Ético de Investigación ClÃnica de Aragón (Acta n.° 14/2025) y la autorización de la Comisión de Docencia del centro participante. El diagnóstico se estableció ante niveles séricos de B12<300 pg/ml o homocisteÃna> 6,5μmol/l. La mediana de edad al diagnóstico fue de 2 meses (rango 15 dÃas-4 años), con predominio masculino (58,8%). El 66% de los pacientes recibÃa lactancia materna exclusiva y el 50% de las madres evaluadas presentó déficit concomitante. El cribado metabólico neonatal permitió la identificación temprana en el 25,5% de los casos, antes de la aparición de clÃnica neurológica, en concordancia con estudios que demuestran la utilidad del cribado ampliado mediante homocisteÃna total (tHcy) y ácido metilmalónico (MMA)2,5,6.
Un 67,3% de los pacientes en los que se realizó determinación de vitamina B12 presentaban clÃnica. En menores de 6 meses predominaron la hipotonÃa y los trastornos de alimentación; entre los 7 y 12 meses, las apneas y crisis convulsivas, y en mayores de un año la anemia constituyó el hallazgo principal. Para el análisis estadÃstico se emplearon pruebas t, ANOVA, ji al cuadrado y métodos no paramétricos, considerando significación estadÃstica en p <0,05. Se observó una asociación significativa entre el retraso psicomotor y los niveles moderadamente bajos de vitamina B12 (p=0,03), lo que sugiere que la magnitud del déficit se relaciona con la probabilidad y gravedad de la afectación neurológica. Este hallazgo es coherente con estudios previos que describen una relación proporcional entre la concentración sérica de cobalamina y el grado de compromiso del desarrollo neuromotor1,4 (tabla 1).
Factores clÃnicos y epidemiológicos de los pacientes incluidos en el estudio según gravedad del déficit de vitamina B12 (n=153)
| Variable | Leve | Moderado | Grave | N.° (%) | p valor |
|---|---|---|---|---|---|
| HipotonÃa | 6 | 5 | 4 | 15 (9,8%) | 0,8 |
| Retraso psicomotor | 1 | 6 | 2 | 9 (5,9%) | 0,03 |
| Apneas/BRUEÂ | 12Â | 10Â | 8Â | 30 (19,6%)Â | 0,7Â |
| Episodios paroxÃsticos | 10 | 9 | 10 | 29 (19%) | 0,8 |
| Alteración hematológica | 4 | 2 | 7 | 13 (8,4%) | 0,2 |
Se consideró significación estadÃstica para p <0,05.
BRUE: Brief Resolved Unexplained Event; N.°: número de pacientes afectados; p valor: probabilidad obtenida en el contraste estadÃstico entre grupos.
Desde el punto de vista bioquÃmico, se evaluó la relación entre los niveles séricos de vitamina B12, homocisteÃna y ácido fólico mediante el coeficiente de correlación de Pearson. Se observó una correlación negativa moderada y significativa entre B12 y homocisteÃna (r=−0,260; p=0,015), lo que indica que a mayores concentraciones de B12, los niveles de homocisteÃna tienden a disminuir. Este hallazgo respalda el papel modulador de la cobalamina en el metabolismo de la homocisteÃna. En contraste, la correlación entre B12 y ácido fólico fue muy débil y no significativa (r=0,035; p=0,744), lo que sugiere la ausencia de relación directa entre ambas variables (fig. 1) (tabla 2).
Parámetros bioquÃmicos en el déficit de vitamina B12 en la infancia (n=153)
| Biomarcador | N.° evaluados | Pretratamiento (media±DE; rango) | Postratamiento (media±DE; rango) | % alterados al diagnóstico | Punto de corte | p valor |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Vitamina B12 (pg/ml) | 153 | 191,5±72,2 (50-293) | 488,0±265,5 (111-1500) | 100% | <300 pg/ml | <0,001 |
| HomocisteÃna (μmol/lL) | 102 | 15,9±8,3 (3,45-28,5) | 5,4±2,8 (2,64-20,19) | 100% | >6,5μmol/l | 0,26 |
Se consideró significación estadÃstica para p <0,05.
N.°: número de pacientes evaluados; p valor: probabilidad obtenida en el contraste estadÃstico entre grupos.
El tratamiento se basó principalmente en hidroxicobalamina intramuscular (83%), mientras que el resto de los pacientes recibió cianocobalamina oral asociada a suplementación con ácido fólico o pautas combinadas secuenciales oral-parenterales, según la gravedad clÃnica y la evolución analÃtica. La mejorÃa clÃnica fue rápida en la mayorÃa de los pacientes, especialmente en la hipotonÃa y los episodios paroxÃsticos, observándose asimismo una recuperación bioquÃmica tras el tratamiento. Sin embargo, el retraso psicomotor mostró una recuperación parcial en algunos casos, lo que sugiere que el daño neurológico puede no ser completamente reversible cuando el tratamiento se instaura de forma tardÃa1. No fue posible comparar de forma precisa el tiempo hasta la normalización bioquÃmica entre las distintas pautas terapéuticas debido a la naturaleza retrospectiva del estudio y a la heterogeneidad del seguimiento analÃtico.
Entre las limitaciones del estudio destacan su diseño retrospectivo y la ausencia de un grupo control, lo que impide establecer relaciones de causalidad entre las variables analizadas, debiendo interpretarse las asociaciones observadas con cautela.
En conclusión, los resultados de esta serie refuerzan 3mensajes clave para la práctica pediátrica:
- 1.
La deficiencia de vitamina B12 debe sospecharse en lactantes con clÃnica neurológica inespecÃfica, incluso en ausencia de anemia.
- 2.
Los biomarcadores funcionales (vitamina B12 sérica, homocisteÃna y MMA) son herramientas diagnósticas y de seguimiento esenciales.
- 3.
El cribado neonatal ampliado y la suplementación materna durante la gestación y la lactancia son estrategias preventivas fundamentales para reducir la incidencia y las secuelas de esta deficiencia.
Estos hallazgos apoyan un abordaje integral de la deficiencia de vitamina B12 en la infancia, combinando prevención, detección precoz y tratamiento oportuno para evitar secuelas en el desarrollo neurológico infantil.
FinanciaciónLa presente investigación no ha recibido ayudas especÃficas provenientes de agencias del sector público, sector comercial o entidades sin ánimo de lucro
Conflicto de interesesLos autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.





