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Psicofármacos en Pediatría

Psychotropic medications in Pediatric practice
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Pedro Javier Rodríguez Hernándeza,
Autor para correspondencia
pedrojavierrodriguezhernandez@yahoo.es

Autor para correspondencia.
, Gemma Ochando Peralesb, César Soutullo Esperónc, Paula Armero Pedreirad, Lorena Algarrada Vicoe, Lorena Vázquez Gómezf, Rosa Calvo Escalonag
a Hospital de Día Infantil y Juvenil «Diego Matías Guigou y Costa», Servicio de Psiquiatría. Hospital Universitario Ntra. Sra. de Candelaria, Universidad de La Laguna, Sociedad de Psiquiatría Infantil de la AEP, Tenerife, España
b Unidad del Niño Internacional, Hospital Universitario y Politécnico la Fe, Unidad de Salud Mental Hospital Casa de Salud, Sociedad de Psiquiatría Infantil de la AEP, Valencia, España
c McGovern Medical School, The University of Texas Health Science Center at Houston, Louis A. Faillace Department of Psychiatry and Behavioral Sciences, Houston, EE.UU.
d Centro de Salud de Arroyomolinos, Comité de Salud Mental de la AEP, Madrid, España
e Unidad de Urgencias de Pediatría, Hospital Sant Joan de Déu, Comité de Salud Mental de la AEP, Barcelona, España
f Área sanitaria de Lugo, A Mariña e Monforte de Lemos. Comité de Salud Mental de la AEP, Lugo, España
g Servicio de Psiquiatría y Psicología Infantil y Juvenil, Hospital Clínic de Barcelona, Universidad de Barcelona, IDIBAPS, CIBERSAM, Barcelona, España
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Tabla 1. Metilfenidato comercializado en España
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Tabla 2. Principales efectos secundarios y monitorización de los fármacos utilizados en el TDAH
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Tabla 3. Lisdexanfetamina, atomoxetina y guanfacina comercializados en España
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Tabla 4. Antipsicóticos. Presentaciones, dosis de inicio, rango terapéutico y dosis en crisis de agitación
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Tabla 5. Principales efectos secundarios de los antipsicóticos y su tratamiento
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Tabla 6. Antidepresivos utilizados en pediatría, dosis de inicio, rango terapéutico y edad mínima de utilización
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Tabla 7. Estabilizadores del humor utilizados en pediatría, dosis de inicio, rango terapéutico y edad mínima de utilización
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Suplemento especial
Este artículo forma parte de:
Psiquiatría Infantil: Desafíos y Avances en la Salud Mental de los Más Jóvenes

Editado por: Azucena Díez-Suárez University Clinic of Navarra. Pamplona. España
Pedro Javier Rodríguez-Hernández University Hospital Complex Ntra Sra de Candelaria. Tenerife. España

Última actualización: Febrero 2026

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Resumen

En este artículo se hace una revisión de los psicofármacos más utilizados en la población infanto-juvenil. El aumento de la patología de salud mental en la edad pediátrica implica la necesidad de conocer los distintos psicofármacos y sus indicaciones. Los fármacos más empleados son los indicados en el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), tanto los psicoestimulantes como los no estimulantes; los antidepresivos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), indicados en la depresión y trastornos de ansiedad; y los neurolépticos, empleados en los trastornos de conducta.

Palabras clave:
Salud mental
Psiquiatría infantil
Psicofarmacología pediátrica
Abstract

This article reviews the psychotropic medications most commonly used in children and adolescents. The rise in mental health disorders in the pediatric population highlights the need to understand the available psychotropic drugs and their indications. The most frequently used medications include stimulant and nonstimulant medications prescribed for attention-deficit/hyperactivity disorder (ADHD), selective serotonin reuptake inhibitors (SSRIs) prescribed for depression and anxiety disorders, and antipsychotic medications prescribed for behavioral disorders.

Keywords:
Mental health
Child psychiatry
Pediatric psychopharmacology
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Introducción

En las últimas décadas se ha objetivado un aumento de patología mental en la infancia y adolescencia, tal y como refleja la Fundación de Atención de Niños y Adolescentes en riesgo (ANAR) en un informe sobre la evolución en los últimos 30 años (1994-2024)1. Paralelamente, se ha objetivado un aumento de prescripción de psicofármacos en la población pediátrica2. Es importante conocer que la farmacocinética y farmacodinamia difieren de la población adulta, y debemos tener en cuenta que los efectos de estos fármacos se producen sobre un cerebro en desarrollo. Aunque actualmente podemos prescribir psicofármacos a la población infantil con rigor científico con base en su eficacia y bajo riesgo de efectos secundarios, en muchas ocasiones su utilización se encuentra fuera de ficha técnica3. Sin embargo, la norma general establece seguir las indicaciones de los aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE.UU. y la Agencia Europea de Medicamentos (EMA). En la práctica habitual, el abordaje de la patología de salud mental infantil no solo es competencia de psiquiatras y psicólogos; el pediatra será fundamental en la detección, orientación y tratamiento. Por ello, es importante conocer los psicofármacos más utilizados, sus indicaciones y efectos secundarios, siempre teniendo en cuenta que el tratamiento farmacológico tiene que formar parte de un programa terapéutico multimodal, incluyendo intervención educativa, psicopedagógica y psicológica. En la presente revisión narrativa se enfatiza en los aspectos prácticos de los psicofármacos más utilizados en la infancia.

Tratamiento farmacológico del trastorno por déficit de atención e hiperactividad

La evidencia indica que la efectividad y seguridad del tratamiento farmacológico del trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es muy elevada. Además, no provocan dependencia ni predisponen al consumo de sustancias adictivas cuando se usan como se han prescrito (dosis terapéutica y vía de administración oral). Su utilización es necesaria en un porcentaje alto de pacientes con TDAH moderado o grave, especialmente a partir de los seis años. Existen dos grupos diferenciados disponibles en España. Los psicoestimulantes (metilfenidato y dismesilato de lisdexanfetamina) y los no psicoestimulantes (atomoxetina [ATX] y guanfacina). La utilización de todos ellos por debajo de los seis años se encuentra fuera de ficha técnica.

Fármacos psicoestimulantes

Los psicoestimulantes actúan en el sistema nervioso central aumentando la actividad de la dopamina (DA) mediante el bloqueo del transportador presináptico y, en menor medida la d-anfetamina, incrementando la liberación de DA de las vesículas presinápticas. El efecto que produce es la mejora de las funciones de las zonas en las que actúa4.

Como efecto clínico ha demostrado mejorar los síntomas nucleares del TDAH en la mayoría de los niños, adolescentes y adultos, con tasas de respuestas de 60-75% según como se defina esta. También presenta un efecto positivo sobre otros síntomas que se asocian con frecuencia al TDAH, como el negativismo, la agresividad impulsiva, la motivación, la capacidad de aprendizaje y el control inhibitorio y otras funciones ejecutivas5.

Metilfenidato

Es el fármaco de elección en el TDAH. La efectividad estimada se encuentra alrededor del 70% en los estudios que incluyen pacientes entre seis y 18 años6.

También se ha demostrado su utilidad por encima de esa edad. Por debajo de los seis años la evidencia es menor y existe mayor posibilidad de efectos secundarios, por lo que su utilización se debe realizar con estricta monitorización clínica y en casos de TDAH grave a partir de los tres años. Las guías de práctica clínica recomiendan los seis años como la edad de inicio de tratamiento con metilfenidato (MPH), en aquellos casos que presentan sintomatología moderada o grave7,8. En niños menores de seis años con TDAH leve o moderado se recomienda tratamiento conductual, y si este no funciona, entonces se considera la medicación.

En cuanto a la dosis, el rango terapéutico es variable, situándose entre 0,5 y 1,5mg/kg/día. Se comienza con una dosis baja y se va aumentando progresivamente. Se deben monitorizar los efectos secundarios ya que se llega a un máximo a partir del cual no hay mejoría clínica, pero sí pueden aumentar los efectos adversos9.

Existen tres tipos de MPH disponibles en España10 (tabla 1): MPH de liberación inmediata, MPH de liberación modificada (combinan liberación inmediata con retardada) y MPH de liberación prolongada con dos sistemas de liberación: el sistema osmotic-release oral system (OROS) y en cápsulas duras de liberación prolongada.

Tabla 1.

Metilfenidato comercializado en España

  Metilfenidato de liberación inmediata  Metilfenidato de liberación modificada 30/70  Metilfenidato de liberación modificada 50/50  Metilfenidato de liberación prolongada 22/78 
Nombre comercial y presentación  Rubifén® (comprimidos de 5, 10 y 20 mg).Medicebran® (comprimidos de 5, 10 y 20 mg).  Equasym® (cápsulas de liberación modificada de 20, 30, 40 y 50 mg).  Medikinet® (cápsulas de liberación modificada de 5, 10, 20, 30, 40, 50 y 60 mg).Rubifén Prolong® (cápsulas de liberación modificada de 10, 20, 30, 40 y 60 mg).  Concerta® (comprimidos de liberación prolongada de 18, 27, 36 y 54).Rubicrono® (comprimidos de liberación prolongada de 18, 27, 36 y 54 mg).Atenza® (comprimidos de liberación prolongada de 18, 27, 36, 45 y 54 mg).Metilfenidato Sandoz® (comprimidos de liberación prolongada de 18, 27, 36 y 54 mg).Metilfenidato Tecnigen® (comprimidos de liberación prolongada de 18, 36 y 54 mg).Metilfenidato Viatris® (comprimidos de liberación prolongada de 18, 36 y 54 mg). 
Duración del efecto  4 horas  8 horas  8 horas  12 horas 
Formulación  100% liberación inmediata  30% liberación inmediata70% liberación prolongada  50% liberación inmediata50% liberación prolongada  22% liberación inmediata78% liberación prolongada 
Dosis  Dosis inicio: 5 mgRango: 0,5-1,5 mg/kg/día (dividido en 2-3 veces/día)Dosis máxima: 90 mg  Dosis inicio: 5-10 mgRango: 0,5-1.5 mg/kg/díaDosis máxima: 100 mg  Dosis inicio: 5-10 mgRango: 0,5-1,5 mg/kg/díaDosis máxima: 100 mg  Dosis inicio: 18 mgRango: 0,5-1,5 mg/kg/díaDosis máxima: 72 mg 
Administra-ción  Entera o triturada  Entera o espolvoreado el contenido sobre alimento, sin diluir  Entera o espolvoreado el contenido sobre alimento, sin diluir  Entera 

Los efectos secundarios del MPH son frecuentes y dependientes de la dosis, aunque leves o moderados y habitualmente transitorios. En la tabla 2 se muestran los principales efectos secundarios y su monitorización. Por debajo de los seis años es frecuente la irritabilidad y en adolescentes, la labilidad emocional. Los graves son muy raros11. Para disminuir el riesgo de aparición de efectos secundarios se recomienda iniciar el tratamiento con dosis bajas y aumentar la dosis lentamente cada cinco a ocho días.

Tabla 2.

Principales efectos secundarios y monitorización de los fármacos utilizados en el TDAH

  Más frecuentes  Más graves  Valoración de antecedentes  Monitorización previa a tratamiento y cada 6 meses 
Metilfenidato y lisdexanfetamina  HiporexiaInsomnio conciliaciónDolor abdominal  Trastorno psicóticoArritmiaHipertensión  Familiares: Suicidio, depresión, trastorno bipolar, arritmia ventricular, muerte súbita cardiaca, tics/ Síndrome de Tourette.Personales: Trastornos cardiovasculares, Insuficiencia renal, Trastornos psiquiátricos y neurológicos previos, historial de abuso de sustancias.  Tensión ArterialFrecuencia cardiacaPeso, altura, apetitoSueñoPresencia de tics motores o vocales/fónicosAparición o empeoramiento de algún trastorno psiquiátrico 
Atomoxetina  GastrointestinalesEstreñimientoSomnolencia  Prolongación del QTConvulsionesIdeación suicida  Personal: Historia cardiovascular  Tensión ArterialFrecuencia cardiacaPeso, altura, apetito 
Guanfacina  SomnolenciaCansancioSedación  BradicardiaHipotensiónProlongación del QT  Familiares: Muerte súbitaPersonal: Historia cardiovascularConsumo de otros medicamentos que interfieranSomnolencia/sedación/cansancio  PRIMER AÑO CADA 3 MESES, DESPUÉS CADA 6 MESES:Tensión arterialFrecuencia cardiacaPeso, altura, apetitoSomnolencia-sedación 
Dismesilato de lisdexanfetamina

Es un profármaco compuesto por dextroanfetamina y lisina. En la tabla 3 se muestran las principales características. Los glóbulos rojos hidrolizan el enlace y se libera la dexanfetamina gradualmente12.

Tabla 3.

Lisdexanfetamina, atomoxetina y guanfacina comercializados en España

  Lisdexanfetamina  Atomoxetina  Guanfacina 
Nombre comercial y presentaciones  Elvanse® (cápsulas de 30, 50 y 70 mg).  Atomoxetina EFG® y Atamax® cápsulas de 10, 18, 25, 40 (cajas de 7 o 28 cápsulas), 60, 80 y 100mg (cajas de 28 cápsulas) y Strattera solución oral® (4 mg/1 mL)  Intuniv® (comprimidos de liberación prolongada de 1, 2, 3 y 4 mg). 
Duración del efecto  13 horas  24 horas (efectividad clínica después de varias semanas)  24 horas (efectividad clínica después de varias semanas) 
Formulación  100% liberación prolongada  Liberación inmediata con efecto prolongado  100% liberación prolongada 
Dosis  30mg en dosis única matutina. Incremento de 20mg semanales hasta un máximo de 70mg.  Dosis inicial: 0,5 mg/kg/día. Aumentar semanalmente hasta 1,2 mg/kg/día, en dosis única matutina  Iniciar 1mg/día la primera semana, luego subir a 2 mg/día para pacientes de 20kg de peso o menos. Si el niño pesa hasta 30kg se sube la siguiente semana a 3 mg/día, y así sucesivamente según el peso hasta un máximo de 7 mg/día para pacientes de 70kg o más. 
Administración  Entera o contenido disuelto en líquido  Cápsulas enteras o solución oral  Entera 

Su efectividad es algo superior al metilfenidato13. Está indicado en Europa en pacientes con TDAH mayores de seis años en los que el metilfenidato no ha sido efectivo o en los que han presentado efectos secundarios significativos. En EE.UU. es también de primera elección como el MPH.

Los efectos secundarios son similares o algo más intensos a los del metilfenidato, principalmente gastrointestinales, reducción del apetito, pérdida de peso, insomnio de conciliación, irritabilidad y aplanamiento afectivo14. En la tabla 2 se muestran los principales efectos secundarios y su monitorización.

En España, para su prescripción se precisa visado de inspección de solicitud hospitalaria en la mayoría de las comunidades.

Fármacos no estimulantesAtomoxetina

Su mecanismo de acción es la inhibición de la recaptación de noradrenalina mediante bloqueo o retraso de su recaptación a la neurona presináptica, principalmente en la corteza cerebral. Como consecuencia mejora los sistemas de orientación y atención15. En la tabla 3 se muestran las principales características.

Está indicado en pacientes con el diagnóstico de TDAH en los que el metilfenidato no ha sido efectivo o que presenta comorbilidad con trastornos de ansiedad, tics o Gilles de la Tourette16.

Los efectos secundarios más frecuentes son gastrointestinales, similares a los psicoestimulantes. A diferencia de estos, puede provocar somnolencia17. En la tabla 2 se muestran los principales efectos secundarios y su monitorización. A diferencia de los estimulantes, la respuesta con ATX es más lenta. El porcentaje de pacientes que responde a ATX es menor que los que responden a estimulantes, pero en aquellos pacientes que responden, el efecto puede ser muy eficaz.

Guanfacina

Es un agonista de los receptores alfa2 adrenérgicos, indicado en pacientes con TDAH entre seis y 18 años18. En la tabla 3 se muestran las principales características.

Se considera un fármaco de segunda línea cuando los psicoestimulantes no son efectivos o presentan efectos secundarios significativos. Su principal ventaja sobre el resto de los tratamientos en el TDAH es que mejora la sintomatología comórbida conductual (problemas de comportamiento), la ansiedad o los tics19.

El efecto sobre los síntomas en progresivo, siendo significativo, habitualmente, a partir de la tercera semana.

Los principales efectos secundarios, cansancio y somnolencia/sedación, están relacionados con el agonismo adrenérgico20. En la tabla 2 se muestran los principales efectos secundarios y su monitorización. Se puede combinar con los estimulantes.

En España, para su prescripción se precisa visado de inspección de solicitud hospitalaria.

Antipsicóticos

Su utilización en pacientes menores de 18 años ha crecido progresivamente en los últimos años21. Están indicados para mejorar los síntomas del comportamiento y del pensamiento (como los que se producen en las psicosis). Disminuyen la activación de los circuitos dopaminérgicos por lo que son fármacos de primera línea en la psicosis, la manía, trastorno bipolar y los tics. También son el tratamiento de elección en los trastornos graves de conducta, cuando otras medidas no han resultado eficaces22.

La acción terapéutica la realizan a través de distintas interacciones con los receptores dopaminérgicos disminuyendo la activación de estos circuitos, ya que son antagonistas o antagonistas parciales de los receptores D2. Algunos de ellos también actúan sobre receptores serotoninérgicos y muscarínicos. Se dividen en antipsicóticos típicos o clásicos y atípicos o de segunda generación, con mejor tolerabilidad. Todos tienen indicaciones similares, diferenciándose principalmente en la intensidad de los efectos secundarios. En la tabla 4 se muestran los más utilizados, las presentaciones y dosis. Los efectos secundarios de los antipsicóticos son, en general, poco frecuentes debido a que las dosis que se suelen utilizar en la infancia y adolescencia son bajas. En la tabla 5 se señalan los efectos secundarios y su tratamiento23.

Tabla 4.

Antipsicóticos. Presentaciones, dosis de inicio, rango terapéutico y dosis en crisis de agitación

  Antipsicóticos  Presentación  Dosis de inicio  Rango terapéutico  Dosis única (en crisis de agitación) y vía de administración 
TípicoHaloperidol  Comprimidos (10 mg)Gotas orales (2 mg/mL)Ampollas IM o IV (5mg)  0,05 mg/kg/día en una o varias tomas  Variable (dependiente de efectos secundarios)  Niños: 2,5mg (VO o IM)Adolescentes: 5mg (VO o IM) 
Clorpromazina  Comprimidos (25 y 100 mg)Gotas orales (40 mg/mL)Ampollas IM o IV (25 mg)  0,55 mg/kg/día en una o varias tomas  Variable (dependiente de efectos secundarios)  0,55 mg/kg (VO o IM) 
AtípicosRisperidona  Comprimidos (0,5, 1, 2, 3, 4 y 6 mg)Solución oral (1 mg/1 mL)  Niños: 0,25 mg/día en una o varias tomasAdolescentes: 0,5 mg/día en una o varias tomas  Niños: 0,25-1 mg/día en una o varias tomasAdolescentes: 0,5-2 mg/día en una o varias tomas  Niños: 0,5-1mg VOAdolescentes: 2mg VO 
Aripiprazol  Comprimidos (5, 10, 15, 20, 30 mg)Cápsulas (5, 10, 15 mg)Solución oral (1 mg/1 mL)Ampollas IM (9,75 mg)  1,25-7,5 mg/día en una o varias dosis (máximo 15 mg)  10-30 mg/día en una o varias tomas  Niños: 5mg VOAdolescentes: 5-15mg VO, 9,75mg IM 
Paliperidona  Comprimidos de liberación gradual (3, 6 y 9 mg)  3 mg/día en toma única  3-6 mg/día en toma única  No indicado en crisis 
Olanzapina  Comprimidos (2,5, 5, 7,5, 10, 15 y 20 mg)Cápsulas (2,5, 5, 7,5, 10, 15 y 20 mg)  2,5mg en una o varias tomas  2,5-15 mg/día en una o varias tomas  Niños: 2,5mg VOAdolescentes: 5mg VO 
Quetiapina  Comprimidos (25, 50, 150, 200, 300 y 400 mg)Comprimidos de liberación gradual (50, 200, 300, 400 y 600 mg)  25 mg/día en una o varias tomas  50-800 mg/día en una o varias tomas  No indicado en crisis 
Lurasidona  Comprimidos (18,5, 37 y 54 mg).  18,5 mg/día en toma única  18,5-54 mg/día en toma única  No indicado en crisis 
Tabla 5.

Principales efectos secundarios de los antipsicóticos y su tratamiento

Tipo de efecto  Síntomas  Tratamiento 
Leves y frecuentes  SedaciónAumento de pesoGastrointestinales (náuseas, vómitos, diarreas)  Regulación de la dosis 
Parkinsonismo, síntomas extrapiramidales  Temblor acentuado en reposo, rigidez y bradiquinesia  Biperideno (2mg VO c/12 h o 5mg IM) 
Distonía aguda  Contracción muscular (en primeros días de tratamiento) en cuello, mandíbula o lengua.  Biperideno (2mg VO c/12 h o 5mg IM) 
Acatisia aguda  sensación subjetiva y objetiva de inquietud motora, que conduce a que el paciente esté agitado. Aparece en cualquier momento durante el tratamiento  Reducción de dosis de antipsicótico (y propanolol opcional) 
Disquinesia tardía  Movimientos involuntarios de la boca y coreoatetoides de la cabeza, extremidades y el tronco. Aparecen después de mucho tiempo de tratamiento  Reducción de dosis del antipsicótico y valorar sustituir por otro 
Síndrome neuroléptico maligno  Síntomas motores (rigidez, agitación), fiebre, hipertensión. Puede causar la muerte  Tratamiento sintomatológico 

Los antipsicóticos típicos prácticamente no se utilizan en menores de 18 años, debido a los efectos secundarios frecuentes e intensos. Entre los que están aprobados por la FDA y la EMA, los más utilizados son el haloperidol y la clorpromazina. Se emplea en episodios de agitación psicomotriz, vía intramuscular, cuando no es posible administrar otro tratamiento por vía oral o para tratar estados psicóticos agudos o trastornos conductuales significativos de manera continuada, vía oral, cuando otros tratamientos no han resultado efectivos.

Los antipsicóticos atípicos tienen efectos secundarios similares a los típicos, pero menos intensos y más esporádicos. La mayor evidencia sobre su efectividad se ha obtenido en trastornos psicóticos como la esquizofrenia o el trastorno del espectro autista mejorando los síntomas diana y las dificultades conductuales en situación de comorbilidad. La risperidona y aripiprazol están aprobados por la FDA y la EMA a partir de los seis años, aunque se suelen emplear a edades más tempranas (fuera de ficha técnica).

El más utilizado y estudiado es la risperidona24. Se considera el tratamiento de elección en las situaciones en las que es necesario iniciar intervención farmacológica con un antipsicótico en la infancia o adolescencia. El aripiprazol también es un fármaco de primera línea, que funciona como agonista parcial de dopamina por lo que es menos incisivo que otros neurolépticos atípicos, aunque en general sus efectos secundarios suelen ser menos marcados25.

Aunque de utilización menos frecuente, también tienen utilidad otros antipsicóticos atípicos aprobados por la FDA y la EMA a partir de la preadolescencia, como la paliperidona, la olanzapina, quetiapina y la lurasidona.

Antidepresivos

Los fármacos de elección en la depresión son los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS). Su mecanismo de acción se basa en el aumento de la transmisión serotoninérgica mediante el bloqueo del trasportador de recaptación de serotonina (5HT). Tienen un efecto antidepresivo y ansiolítico, por lo que están indicados en trastornos de ansiedad y del ánimo como primera opción farmacológica26. En los últimos años, se han utilizado otros antidepresivos con distintos mecanismos de acción como los inhibidores duales de recaptación de la 5HT y noradrenalina, aunque se deben considerar como segunda opción farmacológica cuando los ISRS no son efectivos. Por último, también se pueden utilizar los antidepresivos tricíclicos, aunque se consideran menos elegibles por sus efectos secundarios27.

Entre los aspectos más importantes para su utilización clínica, destacan los siguientes:

  • Las dosis de inicio deben ser la mitad de las dosis mínimas recomendadas, aumentando a los siete a 14 días a las dosis terapéuticas para evitar la aparición de efectos secundarios.

  • El efecto terapéutico se obtiene a las cuatro a cinco semanas de inicio del tratamiento. Si no existe efectividad hay que replantearse el diagnóstico, la presencia de comorbilidad o cualquier circunstancia que interfiera incluida la falta de adherencia.

  • Una vez se consigue la estabilidad clínica, se debe mantener de manera prolongada 10 o 12 meses antes de plantear su retirada progresiva.

  • Los estudios de depresión infantil encuentran altas tasas de respuesta a placebo. Por ello se precisan más estudios con ISRS y otros antidepresivos que evalúen mejor la eficacia y seguridad a largo plazo28.

En la tabla 6 se muestran los antidepresivos utilizados en la infancia, dosis de inicio, rango terapéutico y edad mínima para comenzar el tratamiento según recomendación de la FDA y la EMA.

Tabla 6.

Antidepresivos utilizados en pediatría, dosis de inicio, rango terapéutico y edad mínima de utilización

  Antidepresivo  Presentación  Dosis de inicio  Rango terapéutico  Edad mínima de tratamiento (recomendación FDA y EMA) 
ISRS (Inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina)Sertralina  Comprimidos de 50, 100, 150 y 200 mgSolución oral 20 mg/1 mL  25mg en dosis única matutina. En niños pequeños, menores de 10 años y con irritabilidad, comenzar por 12,5 mg/día para evitar activación  50-200mg en dosis única matutina. Subir dosis gradualmente y esperar al menos 4 semanas en cada dosis para ver si hay respuesta (puede tardar 3-4 semanas en aparecer)  FDA y EMA: 6 años 
Fluoxetina  Comprimidos y cápsulas de 20 mgSolución oral 20 mg/5 mL  10mg en dosis única matutina. En niños pequeños, menores de 10 años y con irritabilidad, comenzar por 12,5 mg/día para evitar activación  20-60mg en dosis única matutina  FDA y EMA: 8 años 
Escitalopram  Comprimidos de 5, 10, 15 y 20 mgComprimidos bucodispersables de 10, 15 y 20 mgGotas orales 20 mg/1 mL  5mg en dosis única matutina  10-20mg en dosis única matutina  FDA: 12 añosEMA: 18 años 
Fluvoxamina  Comprimidos de 50 y 100 mg  50mg en dosis única nocturna  50-100 mg/día en dosis única nocturna  FDA: 8 añosEMA: No existe recomendación. En algunos países europeos, a partir de 8 años solo en TOC 
No ISRSDuloxetina(inhibidor de la recaptación de serotonina y noradrenalina)  Comprimidos de 30 y 60 mgCápsulas de 30, 60, 90 y 120 mg  30 mg/día en dosis única matutina  30-60mg día en dosis única matutina  7 añosEMA: 18 años 
Clomipramina(antidepresivo tricíclico)  Comprimidos de 10, 25 y 75 mg  25 mg/día en dosis única matutina  100-250 mg/día en 1 o 2 tomas  10 añosEMA: No existe recomendación. En algunos países europeos, a partir de 10 años solo en TOC 

Los efectos secundarios de los ISRS en la infancia suelen ser leves y transitorios, sobre todo en las primeras semanas de tratamiento29. Los más frecuentes son: molestias gastrointestinales como náuseas, vómitos y dolor abdominal, cefalea y problemas en el sueño en forma de pesadillos, insomnio o hipersomnia. En raras ocasiones se presentan problemas de impulsividad, agitación o desinhibición conductual.

En el año 2004, la FDA emitió una alerta sobre el incremento del riesgo de conducta e ideación autolítica en adolescentes tratados con antidepresivos. Sin embargo, en el 2007 otra alerta admitió la existencia de dichos fenómenos asociada a los síntomas propios de la depresión, por lo que no se puede imputar el problema a los antidepresivos.

Benzodiacepinas

El uso de benzodiacepinas en niños y adolescentes debería ser mínimo y transitorio, mientras hace efecto el ISRS y las terapias psicológicas. No deben usarse a largo plazo como hipnóticos. En la infancia, se utilizan frecuentemente para mejorar la ansiedad a corto plazo, pero no han demostrado su eficacia a largo plazo30. Se pueden emplear a partir de los dos años, pero se debe evitar antes de los nueve. En general, se sitúan en el último escalón terapéutico debido a que actúan sobre los receptores neuronales GABA. En adultos, los efectos GABAérgicos son sedantes y directamente ansiolíticos. Sin embargo, la maduración de las neuronas dotadas de esos receptores no finaliza hasta la adolescencia. Por ello, en niños pueden producir reacciones paradójicas y los efectos secundarios son más frecuentes. Su uso no está aprobado por la FDA ni por la EMA en menores de 18 años31.

En la práctica, fuera de ficha técnica, se pueden utilizar cuando existe ansiedad marcada y aguda durante un tiempo inferior a las cuatro semanas. En combinación con otras estrategias psicológicas o de otros ansiolíticos, que suelen necesitar un periodo de tiempo de varias semanas hasta que hacen efecto, momento en el que se retira la benzodiacepina de manera lenta y progresiva.

Es preferible utilizar benzodiacepinas de acción larga ya que la posibilidad de efectos secundarios es menor. Los principales son: clorazepato (dosis: 2,5-10mg) y diazepam (dosis: 2,5-5mg), administrados en dosis única matutina. Si se presenta somnolencia se reparten las dosis en más tomas. Si aumenta la ansiedad entre dos tomas, se emplea una dosis extra de manera puntual. Las dosis iniciales deben ser bajas, y se aumentarán cada tres a siete días si persiste la sintomatología. No se recomienda utilizar dos tipos de benzodiacepinas a la vez. Una vez controlada la sintomatología, la retirada se debe realizar de forma progresiva y lenta. Las de acción corta se deben reservar para situaciones especiales, en dosis única. El midazolam se puede utilizar para evitar ansiedad ante procedimiento médicos o quirúrgicos a dosis entre 0,25-0,5mg/kg (máximo 20mg), administrados 30 minutos previos en niños a partir del primer mes de vida32.

Hay que tener especial atención al desarrollo de habituación, dependencia y tolerancia y a los efectos secundarios. Los más frecuentes son la somnolencia, los problemas mnésicos y de atención, la desinhibición conductual, la hipotensión y mareo o el estreñimiento.

Estabilizadores del humor

Como estabilizadores del humor se utilizan los antiepilépticos, el litio y los antipsicóticos. Están indicados en el trastorno bipolar y también en tratamiento sintomatológico de la impulsividad, comportamiento o agresividad33. En la tabla 7 se recogen las dosis de inicio, rango terapéutico y edad mínima de utilización.

Tabla 7.

Estabilizadores del humor utilizados en pediatría, dosis de inicio, rango terapéutico y edad mínima de utilización

  Estabilizador  Presentación  Dosis de inicio  Rango terapéutico  Edad mínima de tratamiento (recomendación FDA y EMA) 
AntiepilépticosValproato  Comprimidos de 200 y 500 mgComprimidos de liberación gradual de 300 y 500 mgSolución oral 200 mg/1 mL  15 mg/kg/día en 2 tomas (liberación gradual: 1 toma)  15-20 mg/ kg/día en 2 tomas (liberación gradual: 1 toma)  FDA y EMA: Recomendación en epilepsia (cualquier edad) 
Carbamazepina  Comprimidos de 200 y 400 mg  100mg/día dos veces al día  Niños:10-20 mg/kg/díaAdolescentes: 400-1.400 mg/díaDos o tres tomas  FDA y EMA: Recomendación en epilepsia (cualquier edad) 
No antiepilépticos  Litio  Comprimidos de liberación modificada de 400 mg  400 mg/día en 2-3 tomas  Incremento progresivo hasta alcanzar concentraciones séricas de litio de 0,6-1,2 mEq/l  FDA: 13 añosEMA: 12 años 
Antiepilépticos

Actúan estabilizando las membranas de las neuronas y mejorando su funcionalidad.

El valproato es el más utilizado y del que existe mayor evidencia científica. Los mayores efectos secundarios son las molestias gastrointestinales. Es necesario monitorizar las funciones hepáticas y hematológicas ya que puede producir fallo hepático o discrasias sanguíneas, principalmente trombocitopenia (se recomienda realización de hemograma, perfil hepático y niveles de valproato en sangre cada seis meses)34.

La carbamazepina es otro antiepiléptico utilizado como estabilizador del humor, aunque menos que el valproato debido a sus múltiples interacciones con otros fármacos y sus efectos secundarios como síndrome de Stevens-Johnson, hiponatremia, anemia aplásica y agranulocitosis lo que obliga a controles hematológicos y bioquímicos periódicos.

Litio

Es el estabilizador del humor más utilizado en adultos y del que se tiene más experiencia, especialmente en fase de mantenimiento del trastorno bipolar. Su utilización en infancia y adolescencia es más reciente pero la evidencia aporta la existencia de indicadores de elevada efectividad35. Los efectos secundarios más frecuentes son leves, generalmente gastrointestinales, poliuria o sedación, pero es necesario monitorización periódica de los niveles de litio (niveles elevados pueden ser tóxicos) y de los parámetros hematológicos y cardiológicos. El comienzo del tratamiento es cada pocos meses, y después se puede ampliar el periodo hasta los seis a 12 meses.

Melatonina

La melatonina es una neurohormona que se utiliza como fármaco de primera elección en el insomnio de niños y adolescentes, dentro de un programa global de valoración de las características del sueño y de las medidas no farmacológicas36.

La dosis estimada es de 1-3mg en lactantes y preescolares, y 2-5mg en niños mayores y adolescentes. Se administra entre 30 y 60 minutos antes de ir a dormir37. Produce disminución de la latencia del sueño.

También existe melatonina de liberación prolongada que ha mostrado su efectividad en la disminución de la latencia y de los despertares nocturnos en niños con trastornos del neurodesarrollo.

Discusión

La psicofarmacología en infancia y adolescencia ha avanzado mucho en los últimos años, pese a las limitaciones de los estudios existentes. Son necesarios más estudios que permitan analizar y optimizar aspectos clave como, entre otros, las indicaciones según edad, la seguridad y efectividad a largo plazo y la dosificación ajustada al peso y otras variables.

La importancia del conocimiento de las principales estrategias farmacológicas para abordar los trastornos mentales en niños gira en torno a dos indicadores. Por un lado, el aumento de la prevalencia de trastornos del comportamiento, del neurodesarrollo y emocionales38 y por otro la realidad del incremento de la prescripción de psicofármacos en estas edades, a medida que existe más evidencia científica sobre su utilidad39,40.

Conclusiones

La prescripción de psicofármacos en población pediátrica debe integrarse en un plan terapéutico integral que contemple tanto intervenciones farmacológicas como no farmacológicas, adaptadas a las necesidades del paciente. Este abordaje requiere una planificación detallada, objetivos terapéuticos claros y reevaluaciones periódicas para ajustar la estrategia según evolución clínica.

Es fundamental conocer los principales grupos farmacológicos, sus mecanismos de acción y efectos secundarios, especialmente en la población pediátrica, donde la titulación de dosis y la monitorización son cruciales debido a la variabilidad en la respuesta al tratamiento.

Financiación

Pedro Javier Rodríguez Hernández ha recibido financiación para formación médica continuada de Laboratorios: Angellini, Exeltis Healthcare, Recordati, Rovi, Rubio y Takeda. Ha recibido ayudas para investigación de la Fundación Médicos de Tenerife. Ha recibido derechos de autor por libros o publicaciones de Editorial Médica Panamericana.

Gemma Ochando Perales ha recibido financiación para formación médica continuada de Laboratorios: Exeeltis, Rubio y Takeda. Ha recibido ayudas beca de investigación del Colegio de Médicos de Valencia. Ha recibido derechos de autor por libros o publicaciones de Editorial Médica Panamericana.

César Soutullo Esperón apoyo para investigacion de: Texas Child Mental Health Care Consortium (Youth Depression & Suicide Research Network) SB11, Innosphere las Fundaciones John S. Dunn, Fundación Vivian L. Smith y The Favrot Fund (2023–2025); es consultor/miembro del consejo asesor para NeuroTech Solutions, Innosphere, Limbix/Big Health y Medice; y ha impartido ponencias de educación médica continua(CME) para Bial, Medice, Cuquerella Medical Consulting y Tecnofarma. También ha recibido derechos de autor por libros o publicaciones de Editorial Médica Panamericana.

Rosa Calvo Escalona financiación para investigación de: Instituto de Salud Carlos III, IMI-2 EU, Acadia y Roche. Ponencias y material de educación médica continuada para Viatris y Neuraxpharm.

Conflicto de intereses

Paula Armero Pedreira no presenta conflictos de intereses.

Lorena Algarrada Vico no presenta conflictos de intereses.

Lorena Vázquez Gómez no presenta conflictos de intereses.

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