El objetivo del programa de salud infantil es realizar recomendaciones sobre actividades preventivas a realizar en la población infantil y adolescente españolas, basadas en la evidencia, morbilidad en nuestro país y recursos disponibles de nuestro sistema sanitario. Su fin es mejorar la salud integral de la población infantil en todas sus etapas a lo largo de todo su desarrollo. Las revisiones de salud rutinarias en niños sanos, mejoran la detección temprana de riesgos físicos y psicosociales, y promueven una mejor salud y bienestar en la infancia y en la adolescencia. Su impacto sobre la reducción de enfermedad grave y morbimortalidad es limitado y depende de la calidad y personalización de la atención.
The aim of the Child Health Program is to issue recommendations on preventive activities to be carried out in the Spanish pediatric and adolescent population, based on the best available evidence and morbidity trends and the resources of the health care system in Spain. Its overarching goal is to improve the overall health of children across all stages of development.
Routine health checkup visits in healthy children improve the early detection of physical and psychosocial health risks and promote better health and well-being throughout childhood and adolescence. Their impact on reducing severe disease, morbidity, and mortality is limited and depends on care quality and individualization.
En 1990, la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC), creó el Programa de Actividades Preventivas y de Promoción de la Salud (PAPPS), en el que participó un grupo de pediatras, el grupo PrevInfad (Prevención en la Infancia y Adolescencia), para desarrollar dentro del sistema sanitario de atención primaria, diferentes actividades preventivas y de promoción de la salud, basados en el modelo de la U.S. Preventive Services Task Force (USPSTF) y de la Canadian Task Force on Preventive Health Care (CTFPHC).
En el año 2000, se creó la Asociación Española de Pediatria de Atención Primaria (AEPap), siendo PrevInfad uno de sus grupos promotores, dedicado a la elaboración de recomendaciones basadas en la evidencia sobre actividades preventivas.
Posteriormente las diferentes comunidades autónomas, han ido incluyendo el programa de salud infantil (PSI) en sus respectivas carteras de servicio, adaptado a los planes de salud de cada comunidad (tabla 1).
Programas de salud infantil en las comunidades autónomas (España)
| Comunidad autónoma | Denominación del programa | Sitio web |
|---|---|---|
| Andalucía | Programa de Salud Infantil y Adolescente de Andalucía (PSIAA) | https://si.easp.es/psiaa/ |
| Principado de Asturias | Programas de Detección y Prevención | https://www.astursalud.es/categorias/-/categorias/profesionales/01000practica-clinica/03000programas-de-deteccion-y-prevencion |
| Islas Baleares | Programa de Salud Infantil de las Islas Baleares | https://www.caib.es/sites/salutinfantil/es/portada_salut_infantil/ |
| Cantabria | Programa de Salud de la Infancia y Adolescencia de Cantabria (PSIAC) | https://saludcantabria.es/programa-de-salud-de-la-infancia-y-adolescencia-de-cantabria-psiac- |
| Castilla-La Mancha | Programa de Salud Infantil | https://www.chospab.es/cursos_on_line/sescam/proceso_materno_infantil/archivos/infantil/TRABAJO_GRUPO_Salud_Infantil.pdf |
| Cataluña | Protocol d’activitats preventives i de promoció de la salut a l’edat pediàtrica | https://salutpublica.gencat.cat/ca/ambits/promocio/infancia-adolescencia/infancia/infancia-salut/ |
| País Vasco (Euskadi) | Programa de Salud Infantil de Euskadi | https://www.euskadi.eus/contenidos/informacion/vida_saludable_publicaciones/es_def/adjuntos/prog_salud_infantil_es.pdf |
| Galicia | Guía de Salud Infantil – Actividades preventivas y de promoción de la salud en Pediatría de Atención Primaria | https://www.sergas.es/Asistencia-sanitaria/Guia-de-saude-infantil-actividades-preventivas-e-de-promocion-da-saude-en-pediatria-de-atencion-primaria?idioma=es |
| Extremadura | Programa de Salud Infantil y del Adolescente de Extremadura | https://spapex.es/legislacion-y-documentacion-de-interes/programa-de-salud-infantil-y-del-adolescente-de-extremadura |
| Comunidad Valenciana | Supervisión de la Salud Infantil | https://www.san.gva.es/ca/web/salut-publica/salud-publica/supervision-de-la-salud-infantil |
| Región de Murcia | Programa de Atención al Niño y Adolescente (PANA) | https://www.murciasalud.es/programa-pana |
| Comunidad de Madrid | Programa de Salud Infantil «Creciendo Juntos Saludables» | https://www.comunidad.madrid/servicios/salud/creciendo-juntos-saludables |
El PSI persigue como prioridad la orientación del sistema sanitario a promover la salud infantil, detectar precozmente posibles problemas, y potenciar la autonomía del niño y de las familias en el cuidado y la responsabilidad de su propia salud, impulsando la atención centrada en la prevención y no en la enfermedad.
Está estructurado en una serie de visitas periódicas programadas desde el nacimiento hasta los 14 años, que incluyen: supervisión del desarrollo físico y psicomotor, consejos de promoción de la salud, inmunizaciones, actividades de cribado y detección precoz de enfermedades, profilaxis y asesoramiento familiar.
¿Cuál es la evidencia actual sobre la efectividad del programa de salud infantil? ¿Su realización mejora la salud infantil?Las revisiones del PSI constituyen un pilar de la atención primaria pediátrica. Sin embargo, es importante evaluar si la evidencia actual demuestra su impacto sobre resultados clínicos o satisfacción familiar y si avala su mantenimiento.
Las revisiones de salud rutinarias en niños sanos, comparándolo con la ausencia de revisiones o la atención habitual sin revisiones estructuradas, pueden mejorar la detección temprana de riesgos físicos y psicosociales, apoyar la atención preventiva y promover una mejor salud y bienestar en la adolescencia, aunque el impacto sobre la reducción de enfermedad grave y morbimortalidad es limitado y depende de la calidad y personalización de la atención1–3. Las revisiones estructuradas aumentan las tasas de cribado, inmunización y derivaciones por problemas psicosociales, especialmente en las poblaciones socialmente desfavorecidas, pero la evidencia de una reducción directa en morbilidad o mortalidad es escasa; la mayoría de los beneficios se observan en el reconocimiento y manejo de factores de riesgo4,5. Persisten brechas de evidencia respecto a los resultados clínicos a largo plazo y la reducción directa de mortalidad, por lo que se requieren estudios de alta calidad con desenlaces clínicos para clarificar el impacto total de las revisiones rutinarias4,6.
Los programas de cribado específicos con actividades particulares dentro de las visitas, tienen efectos variables según la intervención y frecuencia del cribado4,7–10. Así, intervenciones como las inmunizaciones, salud dental, promoción de hábitos saludables, cribado de visión y de hipoacusia, cribado metabólico neonatal, de anemia o de trastornos del desarrollo, incluidas en las consultas preventivas, sí muestran beneficios individuales (como tasas de vacunación y disminución de incidencia y morbilidad de enfermedades infecciosas, medidas de prevención de lesiones, detección precoz e intervención temprana en trastornos del desarrollo o en hipoacusia), aunque el efecto de la visita periódica en sí no puede aislarse claramente.
Existe una desigualdad social en el uso de los servicios sanitarios y el acceso a las actividades preventivas en los grupos sociales menos favorecidos y menor nivel socioeconómico, siendo los niños más vulnerables los que reciben menos prevención y consejos de salud11.
La satisfacción familiar con la atención infantil es generalmente alta, especialmente cuando las visitas son más largas y se satisfacen sus dudas particulares; las visitas preventivas estructuradas pueden mejorar la percepción de utilidad y la adquisición de información en comparación con la atención habitual sin revisiones estructuradas12,13.
Nuevas estrategias como el uso de la telemedicina pueden ser una herramienta útil dentro de las actividades preventivas, con una buena aceptación familiar, que podría complementar, sin reemplazar en el momento actual, las visitas presenciales1,14.
El beneficio principal de las revisiones de salud rutinarias radica en la detección y el manejo oportuno de los factores de riesgo y en la satisfacción de las familias.
¿Es coste / efectivo el programa de salud infantil?Respecto al coste / efectividad de las revisiones rutinarias en comparación con la atención habitual sin revisiones estructuradas, la evidencia es limitada y heterogénea.
Los análisis económicos disponibles suelen centrarse en intervenciones específicas (salud mental, actividad física, alimentación saludable, cribado auditivo / visual), con resultados variables y frecuentemente insuficientes para orientar decisiones de política a gran escala15.
En términos de implicaciones para políticas de salud pediátrica, sería recomendable individualizar y segmentar la atención preventiva según las necesidades y el contexto social de la población, para maximizar la eficiencia y la equidad1. Esto implica adaptar la frecuencia, el contenido y el personal involucrado en las revisiones, priorizando recursos para los grupos de mayor riesgo o vulnerabilidad social.
Las principales limitaciones de la evidencia actual incluyen la escasez de estudios de alta calidad con desenlaces clínicos y económicos relevantes, falta de seguimiento a largo plazo y la limitada generalización fuera de Europa y Australia4,15. Además, la mayoría de los análisis económicos no consideran los costes indirectos ni el impacto en la equidad en salud.
Por lo tanto, no existe evidencia robusta que demuestre que las revisiones de salud rutinarias pediátricas sean coste / efectivas en términos de reducción de morbilidad, mortalidad o costes a largo plazo en comparación con la atención habitual sin revisiones estructuradas. Se requieren estudios adicionales que evalúen desenlaces clínicos y económicos para orientar la toma de decisiones en políticas de salud pediátrica.
¿Qué recomiendan las guías de práctica clínica basadas en evidencia?Las guías de supervisión de salud infantil, realizan recomendaciones de visitas estructuradas, con recomendaciones basadas en la evidencia disponible integrada con la práctica clínica y el consenso de expertos. La tabla 2 muestra las principales organizaciones que elaboran guías de práctica clínica, sobre actividades preventivas.
Principales organizaciones que elaboran recomendaciones sobre actividades preventivas en la infancia
| Organización | Población objetivo | Metodología basada en la evidencia | Dirección web |
|---|---|---|---|
| Bright Futures / American Academy of Pediatrics | 0-21 años | Revisión periódica de la evidencia científica y consenso de expertos; calendario estructurado de supervisión de la salud | https://www.aap.org/periodicityschedule |
| USPSTF (U.S. Preventive Services Task Force) | Población general (incluye niños y adolescentes según tema) | Revisiones sistemáticas de la evidencia; recomendaciones graduadas según balance beneficio / riesgo | https://www.uspreventiveservicestaskforce.org/uspstf/recommendation-topics |
| Canadian Task Force on Preventive Health Care (CTFPHC) | Población general (incluye infancia según tema) | Revisión sistemática de la evidencia científica y consenso de expertos | https://canadiantaskforce.ca/guidelines |
| Rourke Baby Record | Lactantes y niños de 0-5 años | Guía de supervisión preventiva por edades basada en evidencia científica | https://www.rourkebabyrecord.ca/evidence |
| Greig Health Record | Niños y adolescentes de 6-17 años | Evidencia integrada en formato checklist; clasificación de fuerza de la evidencia | https://cps.ca/tools-outils/greig-health-record |
| Canadian Paediatric Society | Niños y adolescentes de 0-18 años | Síntesis de evidencia científica y consenso de expertos elaborada por comités especializados | https://cps.ca |
| National Institute for Health and Care Excellence (NICE) | Reino Unido (guías aplicables a niños y adolescentes según tema) | Revisiones sistemáticas; comités multidisciplinares; análisis de eficacia, seguridad y coste / efectividad | https://www.nice.org.uk/guidance |
| PrevInfad | Infancia y adolescencia en España | Revisión crítica de la evidencia científica y consenso de expertos; adaptación al contexto del Sistema Nacional de Salud | https://previnfad.aepap.org/ |
| GuíaSalud | Población del Sistema Nacional de Salud (incluye infancia según guía) | Guías de práctica clínica basadas en revisiones sistemáticas y metodología GRADE | https://portal.guiasalud.es |
| UK National Screening Committee | Población del Reino Unido (incluye cribados neonatales e infantiles) | Evaluación sistemática de la evidencia sobre cribado poblacional; análisis de beneficios, riesgos y coste-efectividad | https://www.gov.uk/government/organisations/uk-national-screening-committee |
Los controles preventivos del PSI representan una actividad esencial para la realización de intervenciones de alto impacto (vacunación, cribado del desarrollo, promoción de hábitos saludables, atención a grupos de riesgo), pero la evidencia directa es insuficiente sobre su efecto causal en resultados de salud infantil de forma global. Sin embargo, hay evidencia moderada de mejora en satisfacción familiar, y en programas de cribado específicos realizados en estos encuentros.
El consenso actual apoya la utilidad de las revisiones periódicas para la promoción de la salud y la detección temprana9,10, aunque persisten áreas donde la evidencia es limitada y se recomienda individualizar la atención según las necesidades del paciente y la familia1. Integrar diversas estrategias preventivas en la atención primaria pediátrica es esencial para mejorar los resultados de salud infantil y reducir enfermedades prevenibles.
Se requieren más estudios longitudinales a largo plazo comparando esquemas estructurados de visitas versus atención a demanda y análisis de coste / beneficio para definir el esquema óptimo de revisiones en la población infantil y adolescente sanas.
Es importante la concepción del PSI no como una serie de visitas aisladas de cribado, sino como un proceso continuo de actividades preventivas recomendadas, avaladas por la evidencia y adaptadas a las distintas etapas del desarrollo, grupos de riesgo y contexto social, constituyendo un marco con una estructura clara de actividades incluidas16,17,coordinada entre profesionales, comunidades y política sanitaria nacional, con indicadores de cobertura, criterios de calidad, identificación de barreras a su implementación y evaluación de resultados4,16, para poder mejorar su efectividad.
Controles de salud en la infancia: organización y periodicidad¿Quién debe realizar las revisiones del programa de salud infantil?En España, las revisiones del PSI se desarrollan fundamentalmente en el ámbito de la atención primaria. Según la evidencia disponible, en el marco de programas estructurados, no se observan diferencias relevantes en resultados de salud, satisfacción de las familias ni cumplimiento de recomendaciones cuando estas revisiones se realizan por pediatras o por profesionales de enfermería con formación específica en salud infantil18,19.
Las revisiones sistemáticas disponibles indican que la participación de enfermería en la atención preventiva infantil, especialmente en actividades de promoción de la salud, educación sanitaria y vigilancia del desarrollo, puede integrarse de forma segura y eficaz en modelos de atención compartida, sin detrimento de la calidad asistencial ni de los resultados clínicos18,19.
En este contexto, las recomendaciones actuales de PrevInfad priorizan los contenidos preventivos con eficacia demostrada y no vinculan el logro de los objetivos del PSI a una categoría profesional concreta, sino a la adecuada organización de los equipos y a la coordinación entre profesionales, permitiendo adaptar la distribución de tareas a las competencias y recursos disponibles en cada entorno asistencial20.
¿Cuántos controles de salud son necesarios en la infancia y en la adolescencia?No existe un consenso internacional basado en evidencia sólida que permita establecer un número óptimo y universal de controles de salud durante la infancia y la adolescencia. Los calendarios de visitas varían ampliamente entre países y sistemas sanitarios, reflejando la ausencia de estudios concluyentes que demuestren la superioridad de una secuencia concreta de revisiones21.
Los estudios que evaluaron la reducción del número de visitas en la población infantil sana mostraron que disminuir la frecuencia de los controles no se asocia a peores resultados en salud, desarrollo infantil ni satisfacción familiar21. Sobre esta base, PrevInfad recomienda un modelo racionalizado que incluye 10 revisiones entre los 0 y los 14 años, además de una visita prenatal y otra en la adolescencia tardía, sincronizando los controles con el calendario vacunal y priorizando las actividades preventivas con mayor respaldo científico20.
Frente a este enfoque selectivo, algunas instituciones mantienen calendarios más extensos. La American Academy of Pediatrics, a través del Bright Futures/Periodicity Schedule, propone múltiples visitas en los primeros años y controles anuales posteriores, subrayando la necesidad de individualizar la periodicidad según el nivel de riesgo22. Más recientemente, la Organización Mundial de la Salud ha planteado un mínimo orientativo de 17 visitas programadas entre los 0 y los 19 años, como marco global adaptable a los distintos contextos nacionales23.
En conjunto, la evidencia disponible sugiere que tanto el número de revisiones como su distribución profesional deben basarse en la priorización de intervenciones preventivas efectivas, la intensificación del seguimiento en niños con factores de riesgo y la evitación de controles innecesarios en la población sana, lo que permite optimizar recursos sin comprometer la calidad asistencial, especialmente en contextos de elevada presión asistencial20,22,23.
Actividades preventivas en el programa de salud infantilEn el contexto español, el grupo PrevInfad constituye el principal referente para la elaboración de recomendaciones preventivas en pediatría de atención primaria. Tras la evaluación sistemática de la calidad de la evidencia y del balance beneficio-riesgo, PrevInfad formula sus recomendaciones utilizando la metodología GRADE o los criterios de la USPSTF, priorizando aquellas intervenciones con un beneficio neto demostrado y una adecuada aplicabilidad clínica24.
Inmunizaciones y profilaxisLa vacunación sistemática es la intervención preventiva con mayor impacto demostrado en la reducción de la morbimortalidad infantil. La recomendación clara, la resolución de dudas y la exploración de reticencias en la consulta pediátrica se asocian a un aumento de las coberturas vacunales y a una mayor confianza de las familias en el sistema sanitario25.
La profilaxis con vitamina K al nacimiento constituye una intervención preventiva esencial para la prevención de la enfermedad hemorrágica del recién nacido y debe garantizarse de forma universal26. Asimismo, los lactantes menores de un año alimentados con lactancia materna exclusiva deben recibir un suplemento de 400 UI/día de vitamina D, iniciando su administración en los primeros días de vida. En los lactantes alimentados con fórmula, se recomienda suplementar con vitamina D cuando la ingesta diaria sea inferior a un litro de leche de fórmula27.
CribadosEn el período neonatal es obligada la comprobación de la realización del cribado neonatal de enfermedades genéticas, endocrinas y metabólicas, así como del cribado universal de hipoacusia mediante otoemisiones acústicas y/o potenciales evocados auditivos automáticos del tronco cerebral, dada su relevancia para el desarrollo neurosensorial y del lenguaje28.
Existe consenso en la recomendación del cribado universal de alteraciones visuales entre los 3 y 4 años, orientado a la detección precoz de ambliopía, estrabismo y errores de refracción29. PrevInfad recomienda, además, incluir la inspección ocular y la exploración del reflejo rojo en las visitas de salud de los primeros 6 meses de vida.
Aunque con un menor nivel de evidencia, se recomienda la realización de al menos 2 tomas de tensión arterial durante los primeros 14 años: la primera entre los 3 y 6 años y la segunda a partir de los 11 años, preferentemente de forma oportunista y dirigida30.
El cribado no debe ser universal, sino dirigido a la población de riesgo en el caso de la enfermedad celíaca, la ferropenia, la tuberculosis y el trastorno del espectro autista. Los grupos de riesgo y los métodos de cribado recomendados se resumen en la tabla 3.
Cribado en población de riesgo
| Grupos de riesgo | Método de cribado | |
|---|---|---|
| Enfermedad celíaca | - Familiares de 1.° de EC- Enfermedades autoinmunes en la familia- Síndrome de Down- Síndrome de Turner- Síndrome de Williams- Diabetes mellitus tipo 1- Genética HLA DQ2/DQ8 | Determinaciones combinadas HLA y tTGA |
| Ferropenia | Factores prenatales:- Anemia materna grave- Hemorragias- Diabetes gestacional no controlada- CIRFactores perinatales:- Prematuridad- Hemorragias neonatales- Extracciones múltiplesFactores postnatales:- Introducción tardía de alimentación rica en hierro- Leche de vaca en menores de un año- Fórmulas no enriquecidas con hierro- Exceso de lácteos- Enfermedad digestiva | Ferritina |
| Tuberculosis | - Procedentes de países donde la TB es endémica (tasas >40/100.000 habitantes) llegados durante los últimos 2 años- Después de viajar a países donde la infección TB es endémica (estancia superior a un mes)- Individuos con inmunodeficiencias o en tratamiento inmunosupresor- Grupos marginales o de nivel socioeconómico muy bajo- Contacto cercano con personas diagnosticadas de tuberculosis activa | Combinación PT y/o IGRA según edad y antecedente vacunal |
| Trastorno del espectro autista | - Preocupaciones de los padres- Familiares primer grado- Enfermedad de riesgo- Prematuridad- Signos de alerta detectados en consulta | MCHAT R/F (16 a 30 meses) |
CIR: crecimiento intrauterino retardado; EC: enfermedad celiaca; PT: prueba de tuberculina; TB: tuberculosis; tTGA: Ac antitransglutaminasa.
Respecto a la cronología del cribado de celiaquía en los niños de riesgo de enfermedad celíaca, no existen pruebas de calidad para establecer a que edades especificas debe hacerse el cribado. No se recomienda antes de los 12-18 meses de edad, preferiblemente a partir de los 3 años, y siempre que lleve un tiempo mínimo de consumo de gluten (mínimo un año). Idealmente se iniciaría valoración de riesgo genético, y en base a este se determinaría la periodicidad de la serología. En caso de HLA de no riesgo, fin del cribado31.
Consejos de saludLa promoción de la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses constituye una intervención preventiva prioritaria, recomendándose su mantenimiento posterior junto con la introducción de alimentos complementarios ricos en hierro. La implementación de medidas de apoyo a la lactancia materna en atención primaria se asocia a una mayor duración de la lactancia y a mejores resultados en salud infantil32.
Desde el período neonatal debe ofrecerse consejo para evitar la exposición al humo ambiental del tabaco, con intervención oportunista sobre el tabaquismo de los progenitores. En los adolescentes no iniciados, se recomiendan consejos breves orientados a la prevención del inicio del consumo33.
PrevInfad recomienda incorporar la promoción de la lectura en voz alta desde los primeros años de vida mediante consejo breve en las visitas de salud infantil, dado su efecto beneficioso sobre el lenguaje, el desarrollo cognitivo y emocional de la infancia25.
La prevención del síndrome de muerte súbita del lactante incluye el consejo sistemático del decúbito supino para dormir, el uso de superficies firmes, la ausencia de objetos blandos en la cuna y la evitación del consumo de tabaco, alcohol y sustancias sedantes. La promoción de la lactancia materna y el uso del chupete durante el sueño, una vez establecida la lactancia, se asocian a un menor riesgo34.
Se recomienda consejo sobre la promoción de la actividad física, hábitos de vida saludables y reducción del sedentarismo, así como sobre un adecuado aporte de hierro y la reducción del consumo de azúcares libres25.
El profesional de atención primaria debe ofrecer consejo sobre el uso adecuado de sistemas de retención infantil y el uso de casco en bicicletas y ciclomotores, tanto en las visitas de salud como en otras ocasiones propicias, como la atención por lesiones relacionadas con accidentes de tráfico35. Asimismo, es importante aconsejar el uso de protectores de enchufes, puertas de seguridad para escaleras y habitaciones, cierres de seguridad para puertas y cajones, y un almacenamiento seguro de productos tóxicos y peligrosos36.
La no utilización de andadores disminuye el número de accidentes infantiles en el hogar y, dado que su uso no aporta beneficios demostrados para el desarrollo motor, se mantiene un nivel de evidencia alto para desaconsejar su uso.
Revisiones clínicas sistemáticasLas revisiones de salud permiten integrar exploraciones clínicas con valor preventivo, detectando de forma precoz signos de enfermedad mediante el examen clínico seriado.
En los primeros meses de vida debe realizarse la detección precoz de la displasia evolutiva de la cadera mediante las maniobras de Ortolani y Barlow en el período neonatal, y la exploración de Galeazzi y la limitación de la abducción hasta el inicio de la marcha. La ecografía de caderas queda reservada para lactantes con factores de riesgo o hallazgos clínicos sugestivos37.
Es fundamental la exploración genital masculina para la detección de criptorquidia mediante palpación testicular bilateral. En caso de persistencia, se recomienda la derivación a cirugía infantil a los 6 meses, con el objetivo de realizar una orquidopexia precoz, preferiblemente antes del año de vida38.
En el ámbito del neurodesarrollo y el lenguaje, la evidencia actual apoya más una vigilancia clínica activa y longitudinal —basada en la observación y la información aportada por las familias— que el uso indiscriminado de pruebas de cribado. Entre los 16 y 30 meses puede utilizarse el M-CHAT-R/F como herramienta de cribado del trastorno del espectro autista en los niños con sospecha clínica o factores de riesgo39.
A partir de los 12 años, se recomienda la vigilancia de situaciones vitales estresantes, de sintomatología depresiva y la detección de riesgo de conducta suicida mediante preguntas abiertas y escucha activa, integrando la entrevista clínica como herramienta fundamental para favorecer una comunicación empática con el adolescente40.
El grupo PrevInfad considera que no se puede establecer un balance beneficio / riesgo favorable para el cribado universal de la escoliosis idiopática del adolescente, dado el riesgo de sobrediagnóstico y sobretratamiento, por lo que no se recomienda su realización sistemática.
FinanciaciónLa presente investigación no ha recibido ayudas específicas provenientes de agencias del sector público, sector comercial o entidades sin ánimo de lucro.
Conflicto de interesesLos autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.
Al Dr. Jose Maria Mengual Gil por sus comentarios y corrección critica del artículo.





