El déficit de hierro es la carencia nutricional más prevalente en pediatría, siendo el tratamiento de primera línea el hierro oral. En ocasiones esta terapia puede ser insuficiente, lo que ha llevado al uso de formulaciones parenterales1. El hierro sacarosa, clásicamente utilizado como primera elección2, presenta como principal limitación la necesidad de administrar múltiples dosis. Por ello, se han desarrollado nuevas formulaciones, como el hierro carboximaltosa3. Esta formulación, ampliamente utilizada en población adulta por su óptimo perfil de seguridad y tolerancia y por la posibilidad de administrar un menor número de dosis, se ha utilizado en población pediátrica fuera de indicación hasta su aprobación en ficha técnica por la Food and Drug Administration (FDA) de EE. UU. en el año 2021.
Con el objetivo de evaluar la eficacia y seguridad del hierro carboximaltosa en población pediátrica, se realizó un estudio descriptivo, observacional, retrospectivo y analítico de una cohorte de pacientes que recibieron tratamiento en un hospital terciario. Se incluyeron 36 pacientes (52 administraciones) atendidos entre los años 2014 y 2022, con edades entre 12 meses y 16 años (media 11,5±4,3 años).
Las variables cuantitativas se expresaron mediante media y desviación estándar (distribución normal) o mediana y rango intercuartílico (RIC) (distribución no normal). La normalidad se comprobó mediante los test de Kolmogorov-Smirnov (n> 50) o Shapiro-Wilk (n ≤ 50). Se utilizó la t de Student para muestras emparejadas (variables con distribución normal) y la Prueba de rangos con signo de Wilcoxon (variables con distribución no normal). El nivel de significación estadístico establecido fue de p<0,05 y el programa utilizado el IBM SPSS Statistics 27.
De los 36 pacientes, la causa principal de ferropenia fue la patología digestiva (75%), siendo la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) la etiología predominante (53%): enfermedad de Crohn (n=8), colitis ulcerosa (n=8) y colitis indeterminada (n=3). De las causas no digestivas (25%) predominaron patologías neurológicas (n=3), dermatológicas (n=2), postquirúrgicas (n=2) y casos aislados de enfermedad renal y metrorragia.
Considerando las 52 administraciones, las principales manifestaciones clínicas previas a la infusión fueron astenia (21%) y cefalea (7,7%), síntomas habituales en anemia ferropénica. Asimismo, se constató un caso de alopecia, relacionado con la ferropenia.
La dosis mediana de hierro carboximaltosa fue de 500mg (RIC: 312,5–500), equivalente a 12,6mg/kg (RIC: 10,6–16,4). Por grupos etarios, las dosis medianas fueron: 12,8mg/kg (RIC: 10,6–15,7) en 0-5 años; 14,2mg/kg (RIC: 9,4–20,7) en 6-11 años y 12,2mg/kg (RIC: 10,6–14,0) en mayores de 11 años (dosis máxima 1.000mg). Cada dosis se administró íntegramente en una única infusión. Las dosis adicionales se administraron de forma independiente, espaciadas por intervalos de varios meses.
En el primer control analítico tras la infusión (mediana 13 días; RIC: 4,0–29,5), se objetivó un aumento significativo (p <0,001) en todos los parámetros (tablas 1 y 2).
Análisis comparativo de los parámetros hematimétricos pre y post-infusión de hierro carboximaltosa
| N | Media pre±DS | Media post±DS | Δ Media (IC 95%) | p | ||
|---|---|---|---|---|---|---|
| Hemoglobina | 52 | 10,1±1,9 | 11,3±1,8 | 1,2 (0,9 – 1,6) | <0,001 | |
| Edad | 1-6 años | 7 | 8,9±1,7 | 10,6±0,8 | 1,7 | 0,02 |
| 6-11 años | 12 | 11,2±1,9 | 12,2±1,4 | 1,0 | 0,002 | |
| > 11 años | 33 | 9,9±1,8 | 11,1±1,9 | 1,2 | <0,001 | |
| Sexo | Masculino | 24 | 10, 6±2,0 | 11,6±1,9 | 1,0 | <0,001 |
| Femenino | 28 | 9,7±1,8 | 11,0±1,6 | 1,3 | <0,001 | |
| Etnia | Caucásico | 44 | 10,1±1,9 | 11,3±1,6 | 1,2 | <0,001 |
| Árabe | 5 | 10,5±2,1 | 12,1±3,0 | 1,6 | 0,019 | |
| Amerindio | 2 | 9,3±0,4 | 10,3±1,8 | 1,0 | - | |
| Africano | 1 | 8,5 | 11 | 2,5 | - | |
| Etiología | Enfermedad Crohn | 10 | 10,1±1,1 | 10,6±1,3 | 0,5 | 0,089 |
| Otras EII | 15 | 11,2±1,4 | 11,9±1,5 | 0,7 | 0,005 | |
| Otras patologías digestivas | 12 | 9,7±2,5 | 11,4±1,7 | 1,7 | 0,003 | |
| Resto etiologías | 15 | 9,3±2,0 | 11,0±2,2 | 1,7 | <0,001 | |
| Hematocrito | 51 | 31,4±5,4 | 34,9±5,3 | 3,5 (2,5 – 4,6) | <0,001 | |
| VCM | 51 | 74,3±8,9 | 77,4±8 | 3,1 (2 – 4,1) | <0,001 | |
p: nivel de significación estadística; Pre: datos previos a la infusión de hierro carboximaltosa; Post: datos posteriores a la infusión de hierro carboximaltosa; DS: desviación estándar; Δ: incremento de la media (pre-post); IC 95%: intervalo de confianza del 95%; EII: enfermedad inflamatoria intestinal; VCM: volumen corpuscular medio.
Análisis comparativo de los parámetros del metabolismo férrico pre y post-infusión de hierro carboximaltosa
| N | Pre Mediana (RIC) | Post Mediana (RIC) | Mediana de la diferencia (IC 95%) | p | ||
|---|---|---|---|---|---|---|
| Ferritina | 46 | 19,5 (10,9 – 39,8) | 192,9 (84,4 – 264,7) | 153,2 (54,2 - 218,6) | <0,001 | |
| Edad | 1-6 años | 6 | 15,2 (11,4 – 18,9) | 92,8 (16,0 – 222,5) | 81,5 | 0,03 |
| 6-11 años | 10 | 36,7 (24,3 – 146,7) | 138,5 (56,5 – 350,0) | 38,6 | 0,01 | |
| > 11 años | 30 | 17,8 (10,1 – 27,8) | 212,9 (129,2 – 277,0) | 177,1 | <0,001 | |
| Sexo | Masculino | 20 | 21,2 (17,0 – 78,0) | 192,9 (102,0 – 340,7) | 145,9 | 0,002 |
| Femenino | 27 | 15,3 (6,6 – 28,6) | 183,9 (36,6 – 244,8) | 154,5 | <0,001 | |
| Etnia | Caucásico | 41 | 20 (10,7 – 52,6) | 183,9 (64,9 – 262,7) | 136,2 | <0,001 |
| Árabe | 4 | 15,9 (12,4 – 20,3) | 305,9 (183,7 – 490,1) | 290 | 0,125 | |
| Amerindio | 1 | 281,6 | 158,8 | -122,8 | - | |
| Africano | 1 | 11,3 | 166,6 | 155,3 | - | |
| Etiología | Enfermedad Crohn | 9 | 28,4 (21,2 - 162,5) | 281,6 (143,6 - 421,6) | 260,4 | 0,074 |
| Otras EII | 13 | 22,9 (11,2 - 65,3) | 235,7 (147,4 - 34,7) | 154,5 | <0,001 | |
| Otras patologías digestivas | 10 | 11,3 (5,95 - 22,6) | 39,8 (26,4 - 127,0) | 24,3 | 0,002 | |
| Resto etiologías | 14 | 12,3 (6,4 - 31,5) | 199,4 (61,85 - 264,0) | 160,8 | 0,001 | |
| Saturación transferrina | 30 | 6,9 (3,5 – 10,2) | 19,7 (11,9 – 27,5) | 10,6 (8,1 - 16,1) | <0,001 |
p: nivel de significación estadística; Pre: datos previos a la infusión de hierro carboximaltosa; Post: datos posteriores a la infusión de hierro carboximaltosa; RIC: rango intercuartílico; IC 95%: intervalo de confianza del 95%; EII: enfermedad inflamatoria intestinal.
El análisis estratificado (edad, sexo, etnia y etiología) mostró una mejoría significativa de la hemoglobina y la ferritina en la mayoría de los subgrupos. Sin embargo, el subgrupo étnico árabe no alcanzó significación estadística en el incremento de la ferritina, probablemente debido al reducido tamaño muestral. De forma similar, en los pacientes con enfermedad de Crohn tampoco se observó significación estadística (p=0,089 para hemoglobina y p=0,074 para ferritina). Esto podría explicarse por la administración de dosis subóptimas para lograr una respuesta hematológica completa, por niveles basales elevados de ferritina en algunos pacientes con relación a su papel como reactante de fase aguda, y por la presencia de un componente inflamatorio asociado a anemia de trastorno crónico, que afectaría principalmente a la hemoglobina (tablas 1 y 2).
No se constataron reacciones adversas graves, únicamente un caso de reacción urticariforme leve autolimitada.
Tanto nuestra serie como la literatura3 avalan el uso del hierro carboximaltosa como la mejor opción de tratamiento con hierro intravenoso en pediatría, que permite la administración de dosis elevadas en un corto periodo de tiempo con un óptimo perfil de seguridad. En nuestra experiencia, la tolerancia clínica fue favorable, sin reacciones adversas graves. No obstante, la evaluación de seguridad se limitó a parámetros clínicos y no incluyó la monitorización analítica de la hipofosfatemia, efecto adverso descrito con una incidencia inferior al 25%4, habitualmente sin repercusión clínica. Si bien se han descrito casos de hipofosfatemia grave post-infusión que precisaron tratamiento5, la relevancia clínica de su monitorización es controvertida, recomendándose principalmente en pacientes con factores de riesgo como la malabsorción intestinal4–6.
En conclusión, nuestros resultados, en consonancia con la literatura, apoyan el uso de hierro carboximaltosa como una opción eficaz y segura para el tratamiento intravenoso del déficit de hierro en población pediátrica.
FinanciaciónEste estudio no ha recibido financiación externa.
Declaración de la IA generativa en la escritura científicaDurante la preparación de este trabajo los autores utilizaron ChatGPT (OpenAI) y Gemini (Google) a fin de mejorar la redacción y la claridad del texto. Tras utilizar dichas herramientas, los autores revisaron y editaron el contenido según necesidad, asumiendo la plena responsabilidad del contenido de la publicación.
Conflicto de interesesLos autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.




