Establecer valores de referencia de circunferencia de cintura (CC) e índice cintura-talla (ICT) para niños y adolescentes paraguayos de siete a 18 años, a fin de mejorar la detección temprana de obesidad abdominal.
MétodosEstudio transversal de una muestra representativa de escolares paraguayos a nivel nacional. Se analizaron 12.611 estudiantes de instituciones educativas públicas, privadas y subvencionadas. Los valores de referencia se calcularon mediante percentiles suavizados de CC e ICT mediante el método Lambda-Mu-Sigma (LMS), estratificados por edad y sexo.
ResultadosDe los participantes del estudio, el 52% fueron mujeres, 81% vivía en zona urbana y 68% pertenecía el sistema educacional público. Respecto al estado nutricional, 36% presentó malnutrición por exceso de acuerdo con el índice de masa corporal (IMC)/edad y 25% presentó obesidad abdominal. Se muestran los valores de referencia de CC y ICT por edad y sexo mediante tablas y curvas de referencia. La CC mostró un incremento progresivo con la edad en ambos sexos, con valores más elevados en varones. A los 18 años, el percentil 90 de CC alcanzó valores cercanos a los umbrales de riesgo metabólico de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para adultos en ambos sexos.
ConclusionesEste estudio aporta por primera vez valores de referencia nacionales para CC e ICT en población pediátrica paraguaya. Las curvas generadas constituyen herramientas útiles para el cribado de obesidad abdominal y complementa la vigilancia nutricional para la detección oportuna del riesgo cardiometabólico en edades tempranas.
To establish reference values for waist circumference (WC) and waist-to-height ratio (WHR) for Paraguayan children and adolescents aged 7 to 18 years to improve early detection of abdominal obesity.
MethodsWe conducted a cross-sectional study using a nationally representative sample of Paraguayan schoolchildren. The analysis included a total of 12 611 students from public, private, and subsidized educational institutions. We determined reference values using smoothed percentiles for WC and WHR using the lambda-mu-sigma (LMS) method, stratified by age and sex.
ResultsOf the total sample, 52% of participants were female, 81% resided in urban areas, and 68% were enrolled in the public education system. Regarding nutritional status, 36% had malnutrition due to excess BMI for age, and 25% had abdominal obesity. We generated reference values for WC and WHR by age and sex in the form of tables and reference curves. The WC showed a progressive increase with age in both sexes, with higher values in male participants. At age18 years, the 90th percentile for WC reached values cl
ose to the WHO metabolic risk thresholds for adults in both sexes.
ConclusionsThis study provides, for the first time, national reference values for CC and WHR for the Paraguayan pediatric population. The generated curves are valuable tools for screening abdominal obesity and can complement nutritional monitoring for the early detection of cardiometabolic risk at an early age.
La obesidad se ha convertido en un problema de salud pública global debido al aumento progresivo de su prevalencia y a las comorbilidades asociadas que sobrecargan al sistema sanitario1. La obesidad abdominal o central, definida como el exceso de grasa intraabdominal, se asocia directamente con alteraciones metabólicas que incrementan significativamente el riesgo de enfermedades cardiovasculares, principal causa de muerte a nivel mundial2.
Para el diagnóstico de obesidad, el índice de masa corporal (IMC) es ampliamente utilizado tanto en estudios epidemiológicos como en la práctica clínica. Sin embargo, su limitación principal radica en su incapacidad para diferenciar con precisión entre la masa grasa y la masa libre de grasa3. En este sentido, la circunferencia de cintura (CC) se ha consolidado como una medida antropométrica sencilla, económica y altamente informativa, que debe integrarse rutinariamente en el examen físico. Esta variable no solo proporciona una estimación más precisa de la acumulación de grasa abdominal, sino que también ha demostrado ser un mejor predictor del riesgo de enfermedad cardiovascular y mortalidad en comparación con el IMC3,4. Además, su importancia clínica se refuerza al ser un componente clave para la definición del síndrome metabólico3,5. La evidencia científica respalda su correlación con los depósitos de grasa visceral medidos mediante tomografía computarizada, lo que refuerza su utilidad clínica y epidemiológica5.
Por su simplicidad, la CC es utilizada por sí misma o en otros indicadores como el índice de cintura cadera o el índice cintura-talla (ICT) para predecir el riesgo cardiometabólico6.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha propuesto límites de CC para definir la obesidad central en adultos7. Sin embargo, no existe un consenso global sobre valores de referencia aplicables a niños y adolescentes, lo que ha llevado a que diversos países desarrollen sus propias referencias nacionales3,4,8–14. Entre los países de Latinoamérica destacan Perú, Colombia y algunos estados de Brasil, que han generado valores de referencia adaptados a sus características poblacionales específicas8,9,11. De hecho, es ampliamente conocido que la tasa de crecimiento proporcional y los patrones de distribución de la grasa corporal varían en los niños y adolescentes de diferentes poblaciones4.
En Paraguay, el Sistema de Vigilancia Alimentaria Nutricional (SISVAN) reporta que uno de cada tres escolares presenta exceso de peso (sobrepeso u obesidad)15. Sin embargo, el país carece de referencias nacionales de CC para el cribado de obesidad central en la población pediátrica.
Contar con referencias nacionales de CC, ajustadas por edad y sexo, permitiría identificar a niños y adolescentes con mayor riesgo de desarrollar comorbilidades relacionadas con la obesidad y priorizar intervenciones preventivas. Además, estas referencias podrían constituir una herramienta innovadora, valiosa para el seguimiento epidemiológico y clínico de la obesidad central en el contexto paraguayo.
Ante la ausencia de un consenso universal sobre los percentiles de CC en población pediátrica, y la falta de estándares nacionales en Paraguay, esta investigación tiene como objetivo establecer valores de referencia específicos de CC e ICT para niños y adolescentes paraguayos de siete a 18 años.
Materiales y métodosDiseño del estudio y muestraEste estudio corresponde a un análisis secundario de datos recolectados en 2023 por el Sistema de Vigilancia Alimentaria y Nutricional (SISVAN) en escolares de Paraguay. El SISVAN de escolares es una encuesta transversal anual con representatividad nacional que evalúa el estado nutricional de la población infantil y adolescente. Para la recolección de datos, emplea un muestreo probabilístico multietápico, que incluye la selección aleatoria de distritos, establecimientos educativos y escolares de los 18 departamentos del país.
En el presente estudio se analizaron datos de escolares de siete a 18 años provenientes de instituciones educativas públicas, privadas y subvencionadas de Paraguay. Aunque el SISVAN abarca el rango etario de cinco a 19 años, se restringió el análisis al intervalo de siete a 18 años, dado que, según recomendaciones metodológicas, se requiere una muestra mínima de entre 200 y 300 sujetos por grupo estratificado por edad y sexo para garantizar la precisión de las estimaciones16.
Mediciones antropométricasEl peso, la talla y la CC fueron recolectados por personal de salud previamente capacitado en evaluación nutricional, siguiendo las técnicas recomendadas en el Manual Básico de Evaluación Nutricional Antropométrica del Instituto Nacional de Alimentación y Nutrición (INAN)17. El peso y la talla fueron tomadas con la menor ropa posible, sin calzado ni accesorios en la cabeza. La medición de la CC fue realizada con el torso desnudo, en el punto medio entre la cresta iliaca y la última costilla con cinta métrica17,18.
Análisis estadísticoSe excluyeron los registros incompletos, así como aquellos con valores extremos de CC, definidos como puntajes Z fuera del rango de±4 desviaciones estándar (DE) según la edad y el sexo. Estos valores se consideraron biológicamente improbables, conforme a lo establecido en la literatura científica previa16,19.
El diagnóstico nutricional según los indicadores IMC/edad y talla/edad se obtuvo mediante el software Anthro Plus® de la OMS. El ICT fue calculado como el cociente entre la circunferencia de la cintura y la estatura. Se exploró la prevalencia de obesidad abdominal, considerando un ICT ≥ 0,50. Para comparar la prevalencia de obesidad abdominal entre varones y mujeres, se aplicó la prueba χ2, considerando estadísticamente significativas las diferencias con un valor de p <0,05.
Se estimaron los percentiles 5, 10, 25, 50, 75, 90 y 95 de la CC y del ICT, estratificados por año de edad y sexo. Para ello, se aplicó el método Lambda-Mu-Sigma (LMS)20, el cual permite modelar la evolución de medidas antropométricas en función de la edad mediante la estimación de tres parámetros: Lambda (L), que corrige la asimetría de la distribución; Mu (M), que representa la mediana; y Sigma (S), que refleja la dispersión. Este enfoque permite generar curvas suavizadas y continuas, incluso en presencia de distribuciones no lineales. El ajuste del modelo se realizó utilizando el paquete estadístico «gamlss» del software R®, de forma separada para varones y mujeres. Los valores de referencia obtenidos se presentan en forma de tablas y curvas.
Declaraciones éticasEl estudio fue aprobado por el Comité de Ética de Investigación en Salud (CEIS) del Instituto Nacional de Salud de Paraguay, una institución independiente y no vinculada al equipo de investigación, conforme al Dictamen CEIS N.° 022/2024. La investigación se desarrolló a partir de datos secundarios provenientes del SISVAN, por lo que no se requirió consentimiento informado individual. Se garantizó en todo momento la confidencialidad de la información y el cumplimiento de los principios éticos establecidos en la Declaración de Helsinki y las pautas internacionales del CIOMS.
ResultadosParticiparon del estudio 12.611 niños, niñas y adolescentes (NNA) paraguayos, de siete a 18 años de edad, provenientes de instituciones educativas públicas, privadas y subvencionadas. El 52% de la muestra correspondió al sexo femenino. La caracterización de la muestra según variables sociodemográficas y antropométricas se presenta en la tabla 1.
Caracterización de la muestra según variables sociodemográficas y antropométricas
| n | % | |
|---|---|---|
| Sexo | ||
| Femenino | 6.540 | 51,9 |
| Masculino | 6.071 | 48,1 |
| Zona | ||
| Urbana | 10.204 | 80,9 |
| Rural | 2.407 | 19,1 |
| Sector educativo | ||
| Público | 8.626 | 68,4 |
| Privado | 1.578 | 12,5 |
| Privado Subvencionado | 2.407 | 19,1 |
| Estado Nutricional (IMC/Edad) | ||
| Desnutrición | 157 | 1,2 |
| Riesgo de desnutrición | 861 | 6,8 |
| Adecuado | 7.064 | 56 |
| Sobrepeso | 2.777 | 22 |
| Obesidad | 1.752 | 13,9 |
| Obesidad abdominal (ICT ≥0,50) | ||
| Si | 3.198 | 25,4 |
| No | 9.413 | 74.6 |
IMC, índice de masa corporal; ICT, índice de cintura-talla
Elaborado por los autores a partir de los datos del SISVAN de escolares 2023.
Según los puntos de corte propuestos por la OMS para el indicador IMC/edad, el 56% de los participantes presentó un estado nutricional adecuado, mientras que aproximadamente uno de cada tres presentó exceso de peso (sobrepeso u obesidad general).
Asimismo, uno de cada cuatro presentó obesidad abdominal, considerando como punto de corte un ICT ≥ 0,50, criterio ampliamente utilizado en la literatura científica. Entre quienes presentaban obesidad abdominal, el 82% también presentaba exceso de peso según el IMC para la edad, correspondiendo un 48% a obesidad y un 34% a sobrepeso.
La prevalencia de obesidad abdominal fue de 25,7% en varones y 25,0% en mujeres, sin diferencias significativas entre los sexos (p=0,336). Sin embargo, al desagregar por edad, se observaron diferencias significativas en algunos grupos etarios. La prevalencia fue significativamente mayor en varones con respecto a las mujeres a los 11 años (34,7% vs. 26,2%; p=0,002) y 12 años (30,6% vs. 24,3%; p=0,016). En contraste, a los 17 años, la obesidad abdominal fue más prevalente en mujeres en comparación a los varones (26,5% vs. 15,5%; p<0,001). En el resto de los grupos etarios, no se encontraron diferencias estadísticamente significativas.
Los percentiles suavizados generados para la CC de NNA paraguayos, específicos por edad y sexo, se presentan en la tabla 2 y en la figura 1.
Percentiles suavizados de circunferencia de cintura (cm) para niños, niñas y adolescentes paraguayos por edad y sexo
| Varones | |||||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| edad | n | L | M | S | p5 | p10 | p25 | p50 | p75 | p90 | p95 |
| 7 | 489 | 0,63 | 59,28 | 0,13 | 47,2 | 49,8 | 54,2 | 59,3 | 64,5 | 69,4 | 72,4 |
| 8 | 542 | 0,25 | 61,69 | 0,14 | 48,9 | 51,5 | 56,2 | 61,7 | 67,6 | 73,3 | 76,8 |
| 9 | 531 | -0,12 | 64,05 | 0,14 | 50,8 | 53,4 | 58,2 | 64,0 | 70,6 | 77,1 | 81,3 |
| 10 | 521 | -0,47 | 66,28 | 0,15 | 52,8 | 55,4 | 60,2 | 66,3 | 73,3 | 80,7 | 85,6 |
| 11 | 556 | -0,80 | 68,34 | 0,15 | 54,9 | 57,5 | 62,2 | 68,3 | 75,7 | 83,6 | 89,1 |
| 12 | 568 | -1,10 | 70,17 | 0,14 | 57,2 | 59,6 | 64,2 | 70,2 | 77,5 | 85,6 | 91,3 |
| 13 | 598 | -1,37 | 71,81 | 0,13 | 59,5 | 61,8 | 66,1 | 71,8 | 78,9 | 86,9 | 92,6 |
| 14 | 551 | -1,58 | 73,34 | 0,12 | 61,5 | 63,7 | 67,8 | 73,3 | 80,2 | 87,9 | 93,6 |
| 15 | 513 | -1,73 | 74,76 | 0,12 | 63,3 | 65,4 | 69,4 | 74,8 | 81,4 | 88,9 | 94,4 |
| 16 | 438 | -1,82 | 76,03 | 0,11 | 64,8 | 66,9 | 70,8 | 76,0 | 82,5 | 89,8 | 95,2 |
| 17 | 431 | -1,88 | 77,20 | 0,11 | 66,1 | 68,1 | 72,0 | 77,2 | 83,6 | 90,9 | 96,3 |
| 18 | 333 | -1,93 | 78,36 | 0,11 | 67,2 | 69,2 | 73,2 | 78,4 | 84,8 | 92,2 | 97,7 |
| Mujeres | |||||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| edad | n | L | M | S | p5 | p10 | p25 | p50 | p75 | p90 | p95 |
| 7 | 483 | 0,04 | 58,49 | 0,13 | 47,4 | 49,6 | 53,7 | 58,5 | 63,7 | 68,8 | 72,1 |
| 8 | 530 | -0,09 | 60,69 | 0,13 | 48,9 | 51,3 | 55,5 | 60,7 | 66,4 | 72,0 | 75,7 |
| 9 | 602 | -0,23 | 62,97 | 0,14 | 50,4 | 52,9 | 57,4 | 63,0 | 69,2 | 75,5 | 79,6 |
| 10 | 568 | -0,36 | 65,24 | 0,14 | 52,1 | 54,6 | 59,3 | 65,2 | 72,0 | 78,9 | 83,4 |
| 11 | 584 | -0,50 | 67,30 | 0,14 | 53,9 | 56,5 | 61,3 | 67,3 | 74,3 | 81,5 | 86,4 |
| 12 | 580 | -0,63 | 68,95 | 0,14 | 55,9 | 58,4 | 63,0 | 69,0 | 75,8 | 83,1 | 87,9 |
| 13 | 661 | -0,77 | 70,10 | 0,13 | 57,6 | 60,0 | 64,4 | 70,1 | 76,7 | 83,6 | 88,4 |
| 14 | 618 | -0,91 | 70,93 | 0,12 | 59,0 | 61,3 | 65,5 | 70,9 | 77,2 | 83,9 | 88,4 |
| 15 | 571 | -1,04 | 71,68 | 0,12 | 60,2 | 62,4 | 66,5 | 71,7 | 77,8 | 84,3 | 88,7 |
| 16 | 530 | -1,18 | 72,38 | 0,11 | 61,1 | 63,3 | 67,3 | 72,4 | 78,4 | 84,9 | 89,4 |
| 17 | 506 | -1,31 | 73,00 | 0,11 | 61,8 | 63,9 | 67,9 | 73,0 | 79,1 | 85,7 | 90,4 |
| 18 | 307 | -1,45 | 73,53 | 0,11 | 62,3 | 64,4 | 68,4 | 73,5 | 79,8 | 86,6 | 91,5 |
L: potencia de la transformación Box-Cox; M: mediana; S: coeficiente de variación; p: percentil.
Elaborado por los autores a partir de los datos del SISVAN de escolares 2023.
A lo largo de todas las edades, la CC fue mayor en los varones que en las mujeres, observándose en ambos sexos un incremento progresivo con la edad.
Los percentiles suavizados obtenidos para el ICT de NNA paraguayos, específicos por edad y sexo, se presentan en la tabla 3 y en la figura 2.
Percentiles suavizados de índice de cintura-talla para niños, niñas y adolescentes paraguayos por edad y sexo
| Varones | |||||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| edad | n | L | M | S | p5 | p10 | p25 | p50 | p75 | p90 | p95 |
| 7 | 489 | 0,93 | 0,48 | 0,12 | 0,39 | 0,41 | 0,44 | 0,48 | 0,52 | 0,55 | 0,57 |
| 8 | 542 | 0,59 | 0,48 | 0,12 | 0,39 | 0,41 | 0,44 | 0,48 | 0,52 | 0,56 | 0,58 |
| 9 | 531 | 0,24 | 0,48 | 0,13 | 0,39 | 0,40 | 0,44 | 0,48 | 0,52 | 0,56 | 0,59 |
| 10 | 521 | -0,11 | 0,48 | 0,13 | 0,39 | 0,40 | 0,44 | 0,48 | 0,52 | 0,56 | 0,59 |
| 11 | 556 | -0,45 | 0,47 | 0,13 | 0,39 | 0,40 | 0,43 | 0,47 | 0,52 | 0,56 | 0,59 |
| 12 | 568 | -0,80 | 0,47 | 0,13 | 0,38 | 0,40 | 0,43 | 0,47 | 0,51 | 0,55 | 0,59 |
| 13 | 598 | -1,14 | 0,46 | 0,12 | 0,38 | 0,39 | 0,42 | 0,46 | 0,50 | 0,54 | 0,57 |
| 14 | 551 | -1,49 | 0,45 | 0,12 | 0,38 | 0,39 | 0,42 | 0,45 | 0,49 | 0,53 | 0,56 |
| 15 | 513 | -1,84 | 0,44 | 0,11 | 0,38 | 0,39 | 0,41 | 0,44 | 0,48 | 0,52 | 0,56 |
| 16 | 438 | -2,18 | 0,44 | 0,11 | 0,38 | 0,39 | 0,42 | 0,44 | 0,48 | 0,52 | 0,55 |
| 17 | 431 | -2,53 | 0,45 | 0,10 | 0,39 | 0,40 | 0,42 | 0,45 | 0,48 | 0,52 | 0,56 |
| 18 | 333 | -2,87 | 0,45 | 0,10 | 0,40 | 0,41 | 0,43 | 0,45 | 0,49 | 0,53 | 0,57 |
| Mujeres | |||||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| edad | n | L | M | S | p5 | p10 | p25 | p50 | p75 | p90 | p95 |
| 7 | 483 | 0,41 | 0,48 | 0,12 | 0,39 | 0,41 | 0,44 | 0,48 | 0,52 | 0,55 | 0,57 |
| 8 | 530 | 0,23 | 0,47 | 0,12 | 0,39 | 0,40 | 0,44 | 0,47 | 0,51 | 0,55 | 0,58 |
| 9 | 602 | 0,06 | 0,47 | 0,13 | 0,38 | 0,40 | 0,43 | 0,47 | 0,51 | 0,55 | 0,58 |
| 10 | 568 | -0,12 | 0,46 | 0,13 | 0,38 | 0,39 | 0,43 | 0,46 | 0,51 | 0,55 | 0,58 |
| 11 | 584 | -0,29 | 0,46 | 0,13 | 0,37 | 0,39 | 0,42 | 0,46 | 0,50 | 0,54 | 0,57 |
| 12 | 580 | -0,47 | 0,45 | 0,13 | 0,37 | 0,39 | 0,42 | 0,45 | 0,50 | 0,54 | 0,57 |
| 13 | 661 | -0,64 | 0,45 | 0,12 | 0,37 | 0,39 | 0,41 | 0,45 | 0,49 | 0,53 | 0,56 |
| 14 | 618 | -0,82 | 0,45 | 0,12 | 0,37 | 0,39 | 0,41 | 0,45 | 0,49 | 0,53 | 0,56 |
| 15 | 571 | -0,99 | 0,45 | 0,12 | 0,38 | 0,39 | 0,42 | 0,45 | 0,49 | 0,53 | 0,56 |
| 16 | 530 | -1,17 | 0,45 | 0,11 | 0,38 | 0,40 | 0,42 | 0,45 | 0,49 | 0,53 | 0,56 |
| 17 | 506 | -1,34 | 0,46 | 0,11 | 0,39 | 0,40 | 0,42 | 0,46 | 0,49 | 0,54 | 0,56 |
| 18 | 307 | -1,52 | 0,46 | 0,11 | 0,39 | 0,40 | 0,43 | 0,46 | 0,50 | 0,54 | 0,57 |
L: potencia de la transformación Box-Cox; M: mediana; S: coeficiente de variación; p: percentil.
Elaborado por los autores con base en los datos del SISVAN de escolares 2023.
Con respecto al ICT, los varones presentaron valores de ICT ligeramente más elevados que las mujeres en la mayoría de los percentiles desde los ocho hasta los 13 años, aunque las diferencias fueron sutiles. A partir de los 14 años, los valores de ICT tendieron a igualarse entre ambos sexos e, incluso, en algunos percentiles (p25 al p95), se observaron valores levemente superiores en las mujeres. En todas las edades, en ambos sexos, el p50 de ICT se mantuvo por debajo de 0,50.
DiscusiónEste estudio tuvo como objetivo establecer valores de referencia de CC en función de la edad y el sexo en NNA escolares paraguayos, en una muestra representativa a nivel nacional a partir de datos del SISVAN correspondiente al año 2023. La estimación se realizó mediante el cálculo de percentiles suavizados (p5, p10, p25, p50, p75, p90 y p95) de CC y del ICT.
A lo largo de todas las edades, los varones presentaron valores más altos de CC en comparación con las mujeres, observándose en ambos sexos un incremento progresivo con la edad, patrón similar al reportado en otros estudios9,11,13,19.
Los valores de CC observados en NNA paraguayos fueron superiores a los reportados en estudios realizados en Perú, Colombia, Brasil y Venezuela8,9,11,21. Es importante señalar que, si bien los estudios realizados en estos países contaron con tamaños muestrales considerables, ninguno utilizó una muestra representativa a nivel nacional, lo que limita la posibilidad de generalizar sus resultados. Asimismo, existen diferencias metodológicas y contextuales que podrían explicar las discrepancias observadas. Por ejemplo, solo los estudios de Colombia y Perú reportaron la estimación de percentiles suavizados por el método LMS, lo que permite una comparación más directa con el presente trabajo. Sin embargo, a diferencia del estudio actual, en ambos países las muestras estuvieron restringidas a instituciones educativas del sector público y, en el caso de Colombia, exclusivamente a niños y adolescentes pertenecientes a estratos socioeconómicos bajos, lo que podría haber contribuido a los valores más bajos de CC observados.
Por otro lado, los valores de CC en la población paraguaya fueron inferiores a los reportados en un estudio realizado en la región del Maule, en Chile4. Esta diferencia podría explicarse, al menos en parte, por la conformación de la muestra: mientras que en el presente estudio el 19% de los participantes procedía de zonas rurales, el estudio chileno se realizó exclusivamente en áreas urbanas.
Investigaciones previas han señalado que la composición corporal puede variar según factores genéticos y ambientales21,22. En este sentido, las diferencias observadas en la grasa abdominal, reflejada en los valores de CC, entre la población paraguaya y la de otros países latinoamericanos podrían deberse a la interacción de estos factores. Las variaciones de CC observadas entre países apoyan la necesidad de contar con referencias locales adaptadas al contexto epidemiológico y sociocultural de cada región.
En este estudio, los valores del percentil 90 de CC a los 18 años (92,2 cm en varones y 86,6 cm en mujeres) se aproximan a los puntos de corte que determina riesgo de complicaciones metabólicas establecidos por la OMS para adultos (≥ 94 cm en varones como riesgo aumentado, y ≥ 88 cm en mujeres como riesgo significativamente aumentado)23. Esta correspondencia respalda el uso del percentil 90 como un umbral adecuado para la vigilancia del riesgo cardiometabólico, permitiendo identificar a quienes presentan una acumulación central de grasa clínicamente relevante. Además, el uso del p90ha sido propuesto en otros estudios como criterio práctico para detectar obesidad abdominal en población pediátrica3,5,12,13 facilitando una transición coherente hacia los estándares diagnósticos en la adultez y fortaleciendo las estrategias preventivas desde etapas tempranas.
Con respecto al ICT, los varones presentaron valores ligeramente más elevados que las mujeres en la mayoría de los percentiles de los ocho hasta los 13 años. A partir de los 14 años, los valores tendieron a igualarse entre ambos sexos, y en algunos percentiles las mujeres mostraron valores levemente más elevados (p25 al p95). Esta tendencia concuerda con lo reportado en escolares colombianos de nueve a 17 años, donde los varones de nueve a 13 años presentaron valores de ICT más altos que las mujeres del mismo grupo de edad. Sin embargo, en el rango de 14 a 17 años, la tendencia se invirtió, y las mujeres presentaron valores de ICT más altos en todos los percentiles11. Esta diferencia puede estar relacionada con los distintos tiempos de maduración biológica entre sexos. Es ampliamente reconocido que las niñas suelen experimentar el estirón puberal antes que los varones, lo que conlleva un aumento más temprano de la talla19,21. Dado que el ICT es una razón entre la CC y la talla, un incremento más acelerado en la talla puede provocar una disminución transitoria de este índice en las mujeres durante los primeros años de la pubertad. Por el contrario, los varones atraviesan el pico de crecimiento en una etapa más tardía19, lo que podría explicar los valores más altos de ICT en edades tempranas y la inversión de la tendencia, con mayores valores observados en mujeres hacia el final de la adolescencia.
La prevalencia de obesidad abdominal, definida como un ICT ≥ 0,50 fue de 25,4%. El 82% de los participantes con obesidad abdominal también presentaron exceso de peso según el indicador IMC para la edad, lo que refuerza la utilidad del ICT como complemento diagnóstico en la vigilancia nutricional. No obstante, también se identificó un grupo de niños con obesidad abdominal sin exceso de peso por IMC, lo que destaca el valor agregado del ICT para detectar riesgo oculto.
La prevalencia de obesidad abdominal, definida como ICT ≥ 0,50 fue similar entre varones y mujeres (25,7% vs. 25,0% en mujeres; p=0,336). No obstante, se identificaron diferencias significativas en edades específicas. Estos hallazgos resaltan la importancia de utilizar referencias específicas por edad y sexo para una evaluación más precisa del riesgo cardiometabólico.
Aunque el valor de corte de ICT ≥ 0,50ha sido propuesto internacionalmente como umbral indicativo de riesgo cardiometabólico en NNA19,24,25 —por su facilidad de cálculo y su mensaje claro desde una perspectiva de salud pública («mantenga su cintura por debajo de la mitad de su estatura»)—, los hallazgos de este estudio sugieren que el uso de un único punto de corte podría no ser el más adecuado para esta población. Esta limitación radica en que dicho umbral no considera los cambios fisiológicos asociados al crecimiento y desarrollo puberal. En este contexto, el uso de percentiles específicos por edad y sexo —como los generados mediante el método LMS en este estudio— representa una alternativa más precisa para evaluar el riesgo cardiometabólico en niños y adolescentes paraguayos.
Una limitación importante del presente estudio es la ausencia de información sobre la etapa puberal de los participantes, ya que el SISVAN no registra esta variable. La maduración sexual influye significativamente en la cantidad y distribución de grasa corporal —abdominal en varones y periférica en mujeres—, así como en el peso y la estatura. La variabilidad en el ritmo de desarrollo puberal entre individuos de la misma edad cronológica puede dificultar la evaluación nutricional cuando no se considera el grado de madurez biológica, lo que subraya la necesidad de interpretaciones cautelosas al utilizar referencias basadas únicamente en la edad21. Asimismo, futuras investigaciones deberían incorporar indicadores clínicos (presión arterial, glucosa, lípidos sanguíneos, etc.) junto con mediciones de la composición corporal, a fin de validar los puntos de corte y percentiles propuestos, y fortalecer su utilidad como herramientas predictivas del riesgo cardiovascular en esta población. Pese a estas limitaciones, este estudio constituye una referencia inicial imprescindible para el abordaje de la obesidad abdominal en población pediátrica paraguaya.
Una de las principales fortalezas de este estudio es que constituye el primer esfuerzo nacional en establecer curvas de referencia específicas por edad y sexo para la CC y el ICT en población infantil y adolescente paraguaya. Estas referencias, desarrolladas a partir de una muestra representativa a nivel nacional, proporcionan una herramienta sólida, contextualizada y aplicable para la vigilancia nutricional, la detección temprana del riesgo cardiometabólico y la planificación de intervenciones en salud pública. Su disponibilidad permite superar la dependencia de estándares internacionales que podrían no reflejar adecuadamente las características antropométricas y epidemiológicas locales. Si bien estos valores de referencia no deben utilizarse de forma aislada como criterio diagnóstico, su aplicación resulta altamente relevante como complemento de la evaluación clínica y nutricional integral, fortaleciendo la detección oportuna y la planificación de intervenciones preventivas desde etapas tempranas del ciclo vital.
Este estudio estableció, por primera vez, valores de referencia nacionales para la CC y el ICT en NNA paraguayos de siete a 18 años, ajustadas por edad y sexo, a partir de una muestra representativa a nivel nacional. Las curvas generadas mediante el método LMS constituyen herramientas útiles para el cribado temprano de obesidad abdominal y la vigilancia del riesgo cardiometabólico en esta población.
FinanciaciónLos autores no recibieron ningún tipo de apoyo financiero para la investigación, la redacción y/o la publicación de este artículo.
Conflicto de interesesLos autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.
Los autores del artículo agradecen la colaboración y asesoría estadística de la Dra. Sonia Salvo Garrido, de la Universidad de La Frontera.









