Journal Information
Vol. 82. Issue 5.
Pages e213-e214 (1 May 2015)
Vol. 82. Issue 5.
Pages e213-e214 (1 May 2015)
Imágenes en pediatría
Full text access
Síndrome de Horner congénito
Congenital Horner's syndrome
Visits
15644
M.J. Pardal Soutoa,
, A.B. Alas Barbeitob, M. Taboada Perianesc
a Servicio de Pediatría, Hospital Virxe da Xunqueira, Cee, La Coruña, España
b Servicio de Hemato-Oncología Pediátrica, Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña, La Coruña, España
c Área de Neonatología y Cuidados Intensivos Pediátricos, Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña, La Coruña, España
This item has received
Article information
Full Text
Bibliography
Download PDF
Statistics
Figures (2)
Full Text

Niña de 11 días de vida que acude a urgencias por presentar vómitos. En la exploración física destaca únicamente la presencia de ptosis palpebral izquierda y miosis ipsilateral (fig. 1). Había nacido a término mediante parto eutócico de vértice con Apgar 9/10.

Figura 1.

Ptosis palpebral izquierda y miosis ipsilateral.

El síndrome de Horner u oculosimpaticoparesia cursa con la tríada clásica de miosis, ptosis palpebral y hemianhidrosis facial ipsilateral, pudiendo asociar enoftalmos y heterocromía de iris, especialmente en las formas congénitas. Está producido por una interrupción en cualquier parte del recorrido de la vía simpática desde el hipotálamo hasta el globo ocular. Puede ser congénito, si se presenta en las primeras 4 semanas de vida, o adquirido. La mayoría de los casos congénitos tienen una etiología benigna o son idiopáticos, siendo la causa reconocible más frecuente el trauma perinatal con lesión del plexo braquial. Más raramente se han descrito malformaciones vasculares, el síndrome de varicela congénita y neoplasias, sobre todo el neuroblastoma. Hasta el 16,8% de los pacientes con síndrome de Horner presentan un neuroblastoma y sólo en el 2% de los neuroblastomas es el primer signo de presentación1,2. Por este motivo ante un síndrome de Horner congénito sin historia de trauma obstétrico debe realizarse una resonancia magnética nuclear (RMN) de todo el trayecto simpático e investigar catecolaminas en orina, normales en el 60-70% de los neuroblastomas neonatales3.

En nuestro caso las catecolaminas en orina fueron normales y la RMN craneocervicotorácica evidenció una masa paraespinal izquierda (fig. 2A y B) que pudo resecarse parcialmente. El estudio anatomopatológico confirmó la presencia de un neuroblastoma.

Figura 2A y B.

Resonancia magnética nuclear craneocervicotorácica en la que se evidencia una masa (M) paraespinal izquierda de 19×12×25mm desde la altura del cuerpo vertebral de C6 a T2, sin signos de invasión del canal raquídeo, que desplaza anteriormente el tercio proximal de la ACCI y la subclavia izquierda, mínimamente heterogénea con intenso realce tras la administración de contraste, sugestiva de neuroblastoma o ganglioneuroblastoma.

ACCD: arteria carótida común derecha; ACCI: arteria carótida común izquierda; C7: cuerpo vertebral de C7.

Bibliografía
[1]
N.R. Mahoney, G.T. Liu, S.J. Menacker, M.C. Wilson, M.D. Hogart, J.M. Maris.
Pediatric Horner syndrome: Etiologies and roles of imaging and urine studies to detect neuroblastoma and other responsible mass lesions.
Am J Ophthalmol, 142 (2006), pp. 651-659
[2]
S.J. Smith, N. Diehl, J.A. Leavitt, B.G. Mohney.
Incidence of pediatric Horner syndrome and the risk of neuroblastoma: a population-based study.
Arch Ophthalmol, 128 (2010), pp. 324-329
[3]
D.I. Zafeiriou, M. Economou, D. Koliouskas, P. Triantafyllou, P. Kardaras, N. Gombakis.
Congenital Horner's syndrome associated with cervical neuroblastoma.
Eur J Paediatr Neurol, 10 (2006), pp. 90-92
Copyright © 2014. Asociación Española de Pediatría
Download PDF
Idiomas
Anales de Pediatría (English Edition)
Article options
Tools