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Vol. 72. Núm. 2.
Páginas 139-142 (Febrero 2010)
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Vol. 72. Núm. 2.
Páginas 139-142 (Febrero 2010)
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DOI: 10.1016/j.anpedi.2009.09.008
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Molusco contagioso: estudio descriptivo
Molluscum contagiosum: Descriptive study
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B. Monteagudoa,??
Autor para correspondencia
benims@hotmail.com

Autor para correspondencia.
, M. Cabanillasa, A. Acevedob, C. de las Herasa, L. Pérez-Pérezc, O. Suárez-Amora, M. Ginarted
a Servicio de Dermatología, Complejo Hospitalario Arquitecto Marcide-Novoa Santos, Ferrol, A Coruña, España
b Técnico de Salud, Unidad de Formación Continuada, Complejo Hospitalario Arquitecto Marcide-Novoa Santos, Ferrol, A Coruña, España
c Servicio de Dermatología, Complejo Hospitalario Universitario de Vigo, Pontevedra, España
d Servicio de Dermatología, Complejo Hospitalario Universitario de Santiago de Compostela, Facultad de Medicina, Santiago de Compostela, A Coruña, España
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Tabla 1. Antecedentes personales de atopia de los pacientes con moluscos contagiosos
Tabla 2. Tratamiento pautado por un dermatólogo del estudio
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Resumen
Introducción

El molusco contagioso (MC) es una infección cutánea viral causa frecuente de consulta. El objetivo de este estudio es evaluar los casos vistos en nuestro Servicio, analizar los datos epidemiológicos y el tratamiento pautado.

Pacientes y método

Estudio descriptivo, entre el 16 de junio de 2008 y el 15 de enero de 2009, de los pacientes que acudieron con MC al Servicio de Dermatología del Complejo Hospitalario Arquitecto Marcide-Novoa Santos, Ferrol, España. En cada caso se recogieron los siguientes datos: sexo, edad, atopia, asistencia a piscina, número de lesiones y tratamiento.

Resultados

Se seleccionó a 140 pacientes con MC. La edad media fue de 10,7 años. El 51,43% de los pacientes presentaba atopia y el 72,1% acudía a la piscina. La media del número de lesiones fue de 13,3, mayor en varones, pacientes con atopia y usuarios de piscina. El tratamiento consistió en legrado en el 86,4% de los casos.

Conclusiones

Los niños con dermatitis atópica y los que acuden a piscina presentan MC con más frecuencia y en mayor número. Aunque la opción terapéutica es individualizada en función del paciente y las capacidades del médico, el legrado es la más empleada.

Palabras clave:
Dermatitis atópica
Molusco contagioso
Piscina
Poxvirus
Abstract
Introduction

Molluscum contagiosum is a cutaneous viral infection that often requires assistance. The aim of our study is to review the cases admitted in our clinic, evaluate the epidemiological features and the treatment prescribed.

Patients and methods

We conducted a descriptive survey of the patients diagnosed of molluscum contagiosum in our clinic (Complexo Hospitalario Arquitecto Marcide-Novoa Santos, Ferrol, Spain) between June 16th 2008 and January 15th 2009. The following dates were recorded in all cases: age, sex, personal history of atopy, swimming pool attendance, number of lesions and treatment prescribed.

Results

140 cases of molluscum contagiosum were included in the study. Average age was 10.7 years. 51.43% of patients had a personal history of atopy and 72.1% used to attendance swimming-pool. Average number of lesions was 13.3, with a higher number of them in males, atopic and swimming-pool attendants. Curettage was the treatment performed in 86.4% of cases.

Conclusions

Atopic dermatitis and swimming-pool attendance were associated in our study with a higher frequency and number of molluscum contagiosum. Although different therapeutic options must be evaluated depending on the patient and clinical skills, curettage is the most frequent treatment performed by dermatologists.

Keywords:
Atopic dermatitis
Molluscum contagiosum
Swimming pool
Poxvirus
Texto completo
Introducción

El molusco contagioso (MC) es una infección cutánea de origen viral causa frecuente de consulta en Pediatría de Atención Primaria y de Dermatología1 (en un estudio fue el motivo de consulta en el 8,4% de los pacientes de ≤16 años)2. Está causado por el virus Molluscum contagiosum; el tipo uno es el causante del 75–90% de los casos y es el más frecuente en niños3. Su diagnóstico es clínico, basado en el aspecto típico y sólo en caso de duda se recurre a otros métodos4.

Afecta principalmente a 3 grupos poblacionales: 1) la infancia; 2) los adultos sexualmente activos, donde las lesiones suelen localizarse en el área genital, y se considera una infección de transmisión sexual5, y 3) los individuos inmunodeprimidos de cualquier origen, con cuadros más extensos y lesiones faciales de mayor tamaño refractarias a los tratamientos habituales6,7.

El objetivo de este estudio es evaluar los casos de MC vistos en nuestro Servicio, analizar los datos epidemiológicos y el tratamiento pautado.

Pacientes y método

Estudio descriptivo en el que se seleccionó, entre el 16 de junio de 2008 y el 15 de enero de 2009, a los pacientes que acudieron como primera consulta con MC al Servicio de Dermatología del Complejo Hospitalario Arquitecto Marcide-Novoa Santos (atiende a 192.956 habitantes). En cada caso se recogieron de forma protocolizada los siguientes datos: sexo, edad, asociación a atopia (dermatitis atópica, asma, rinitis, conjuntivitis o alergia a ácaros o a pólenes), asistencia regular a la piscina en los 3 meses previos a la aparición de las lesiones, número de MC en el momento de la exploración y tratamiento pautado.

El diagnóstico de MC se basó en su aspecto típico: pápulas hemisféricas, de menos de 0,5cm de diámetro, a menudo umbilicadas, de color blanquecino o similar a la piel circundante.

Se realizó un estudio descriptivo de las variables incluidas. Se utilizó el test Chi-Cuadrado en el análisis de las variables categóricas, mientras que las de tipo cuantitativo se analizaron mediante el test t-Student. Los datos obtenidos se analizaron con el paquete estadístico SPSS 12.0. Se consideró significativa una p<0,05.

Resultados

Durante los 7 meses del estudio se seleccionó a 140 pacientes con MC. No existía diferencia en la distribución por sexo: el 50,7% eran varones y el 49,3% eran mujeres. La edad media fue de 10,7 años con una desviación típica de 11,6 y la mediana fue de 7 años. El 51,43% de los pacientes presentaba algún tipo de atopia (tabla 1). El 72,1% había acudido con frecuencia a la piscina en los 3 meses previos a la aparición de las lesiones.

Tabla 1.

Antecedentes personales de atopia de los pacientes con moluscos contagiosos

Forma de atopia  n  % 
No  68  48,57 
Sólo dermatitis atópica  42  30 
Dermatitis atópica asociada a otra forma de atopia (asma, rinitis, conjuntivitis o alergia a ácaros o a pólenes)  14  10 
Asma o rinitis o conjuntivitis o alergia a ácaros o a pólenes; sin presentar dermatitis atópica  16  11,43 
Total  140  100 

La media del número de MC fue de 13,3 con una desviación típica de 14,6 y una mediana de 8, con una media más alta en los varones (15,6 lesiones frente a 10,9 en las mujeres). Existió diferencia estadísticamente significativa a favor de que los que tenían atopia presentaban más MC que los que no tenían atopia (15,8 frente a 10,6 lesiones). En los pacientes que acudían a la piscina observamos una media de 13,4 MC frente a los 13 que no lo hacían, pero estas diferencias no fueron estadísticamente significativas (p>0,05).

En la tabla 2 se recoge el tratamiento pautado por el dermatólogo que consistió en sólo legrado en el 86,4%, mientras que en el 1,4% (2 pacientes) no se realizó tratamiento.

Tabla 2.

Tratamiento pautado por un dermatólogo del estudio

Tratamiento  n  % 
No  1,4 
Legrado  121  86,4 
Expresión con pinza  5,7 
Queratolíticos  2,1 
Legrado y queratolíticos  2,1 
Legrado y crioterapia  2,1 
Total  140  100 
Discusión

Nuestro estudio corrobora parte de lo indicado en la literatura médica:

  • A.

    La infancia es el grupo etario que consulta con más frecuencia por MC, y el número de lesiones es en general menor de 20. A menudo son pacientes con dermatitis atópica y esto se relaciona con un número mayor de lesiones. Posiblemente la diseminación del MC puede favorecerse por la xerosis, el prurito constante (genera rascado y autoinoculación de lesiones), la colonización cutánea por Staphylococcus aureus, una barrera cutánea alterada, la disminución de la inmunidad celular o la administración de corticoides e inhibidores de la calcineurina8–10.

  • B.

    El antecedente de uso de piscinas es un hallazgo habitual en estos pacientes, ya que facilita la transmisión de la enfermedad por contacto con personas infectadas (piel con piel) a través de fómites (objetos contaminados empleados para nadar, como manguitos o “corchos”, o para el aseo, como toallas o esponjas) y por alteración de la barrera cutánea causada por el agua clorada. Existen otros factores, como calor, humedad ambiental y mala higiene, pero el contacto íntimo parece más importante en nuestro medio: el 35% de los pacientes tiene algún familiar afectado y brotes epidémicos relacionados con uso de piscinas, baños comunales o deportes de contacto9,11,12. La principal limitación de este estudio es la falta de un grupo control (población sin MC) que permita afirmar que los MC afectan más a los pacientes atópicos y que se asocian al uso de piscinas.

  • C.

    En pacientes inmunocompetentes el MC es una infección autolimitada y la mayoría se resuelven espontáneamente en el transcurso de 6 meses a 4 años, por tanto, el tratamiento no siempre es necesario13. Se deben aconsejar medidas de cuidado de la piel, tratar las complicaciones asociadas y explicar qué actividades no se pueden realizar mientras persisten las lesiones14. Nuestra actitud fue tratar a casi la totalidad de los pacientes. Esto se debe a: 1) gran parte pertenece a grupos poblacionales (pacientes con dermatitis atópica, pacientes inmunodeprimidos y adultos con lesiones genitales), donde está clara la necesidad de tratar; 2) los niños (o sus padres) no estaban dispuestos a suspender ciertas actividades mientras persistían las lesiones (piscina, deportes de contactos, etc.), y 3) en más de un tercio de los casos hay prurito, en el 10% aparece una reacción eccematosa alrededor de las pápulas, llamada dermatitis de molusco, y en ocasiones hay complicaciones, como sobreinfección bacteriana y cicatrices; en regiones perioculares pueden asociarse a conjuntivitis folicular crónica y a queratitis punteada superficial o a abscesos recurrentes15,16.

  • D.

    La opción terapéutica debe ser individualizada en función del paciente (edad, número de lesiones, localización, complicaciones, antecedentes de atopia, miedo, distancia al centro médico, etc.) y las capacidades del médico (existen varias modalidades terapéuticas que, en manos expertas, son resolutivas)15,17,18. El legrado ha sido la opción terapéutica que hemos empleado en la mayoría de los casos. En un estudio reciente se señala el legrado, frente a la cantaridina, la combinación de ácido láctico y ácido salicílico y el imiquimod, como la más eficaz y con menos efectos secundarios (se puede minimizar el dolor al aplicar una hora antes, bajo oclusión, el anestésico tópico mezcla de lidocaína y prilocaína o sólo de lidocaína)19. Entre los factores asociados a fracaso terapéutico se incluye la presencia de más de 10 lesiones, hecho que destaca la importancia de un diagnóstico y un tratamiento precoz y la necesidad en estos casos de barajar otras opciones, como los queratolíticos tópicos20.

Conflicto de intereses

Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.

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